Opinión

Sociedades Financieras Comunitarias: herramientas contra la pobreza

10 febrero 2014 4:45 Última actualización 23 julio 2013 5:42

 
 
 
Isabel Cruz Hernández
 
 
La reforma a la Ley de Ahorro y Crédito Popular en 2009 introdujo un capítulo especial para el financiamiento rural. Este capítulo crea como parte del sistema financiero mexicano a las Sociedades Financieras Comunitarias y sus Organismos de Integración Financiera Rural.
 
 
La SOFINCO es una organización basada en el ahorro local y su reinversión en créditos productivos. Un modelo exitoso que funciona en comunidades indígenas de alta y muy alta marginalidad demostrando que los pobres rurales ahorran y pueden tomar préstamos, invertirlos y pagar. Hasta junio del 2013, la nueva figura asociativa había pasado desapercibida como solución al problema de la inclusión financiera en zonas marginadas, el crédito productivo y el financiamiento a las cadenas de valor.
 
 
La autorización de 'SMB Rural' como la primer sofinco del país llamó la atención sobre el potencial de esta herramienta financiera donde los pobres ahorran y otorgan prestamos en territorios rurales definidos. La mayoría de ellos son zonas indígenas pobres de la Huasteca Hidalguense, Sierra Norte y Nor-oriental de Puebla, Sierra Sur de Oaxaca y Altos de Chiapas, casi 1,000 comunidades atendidas.
 

SMB Rural está integrada por 3 organizaciones regionales y una nacional en calidad de accionistas, el sistema de microbancos rurales es una innovación desarrollada durante 12 años por la AMUCSS, integra pequeñas instituciones financieras locales comunitarias ofreciendo servicios de banca universal: ahorro, crédito, microseguros, pago de remesas y medios de pago para comunidades indígenas y marginadas. Con 24 microbancos y 14 ventanillas, atiende 36,000 personas, 60% mujeres; 35,000 cuentas de ahorro y 11,500 préstamos.
 
 

SMB Rural posee activos de 100.9 millones, 76 millones de ahorro y 73 millones de cartera de crédito. Por primera vez en 12 años contratará líneas de crédito para soportar su crecimiento. Más de 12 años a lo largo de los cuales ha otorgado cerca de 100,000 créditos con ahorro local. Diversas tecnologías de ahorro han mostrado que la proximidad física y social, la flexibilidad de montos, la confianza y la persistencia son capaces de construir herramientas-solución para reducir la vulnerabilidad de comunidades pobres y apoyar el desarrollo económico.
 
 
Las SOFINCOS hacen compatible viabilidad financiera (regulación y estándares financieros) con flexibilidad organizativa y participativa de los usuarios. La combinación de estructuras organizativas de productores y de actores sociales (mujeres, microempresas, agricultores, comités de comunidad) con la estandarización de procesos, tramites sencillos y productos financieros adaptados; pero muy en especial la gobernabilidad de la institución fueron resultado de diversas aproximaciones técnicas y organizativas, inspiradas en los 'sistemas financieros descentralizados' de África del Oeste, con innovaciones mexicanas de microfinanzas (microseguros y bancarización de remesas).
 
 
Del modelo de Cooperativas Solidarias de agricultura familiar de Brasil se inspiró el diseño de Organismos de Integración Financiera, organismos estratégicos para permitir el funcionamiento de pequeñas y medianas instituciones financieras, acordes a la diversidad de contextos rurales. La integración financiera de pequeñas instituciones permite superar las debilidades financieras, reducir costos, productos mejor adaptados, eliminación de fraudes, confiabilidad de la información, aumentar el control interno, supervisión más eficiente y más económica, reducción de cartera vencida y contrapesos en la gobernabilidad.
 
 

La Encuesta de Inclusión financiera del INEGI-CNBV muestra que la exclusión financiera se concentra en zonas pobres rurales con poblaciones menores a 15,000 habitantes, que ante la falta de instituciones confiables los pobres prefieren ahorros informales (en especie) y créditos de familiares. Existen ya 9 sofincos operando además de SMB Rural, 5 de ellas con expedientes en la CNBV, y otras en preparación. Pero las sofincos lograrán su máximo impacto si su actividad es combinada con programas de desarrollo económico, de combate productivo a la pobreza y de seguridad alimentaria.
 
 
Las políticas públicas de combate productivo a la pobreza y las microfinanzas: una combinación necesaria.

email: isacruz@prodigy.net.mx

Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social, A.C.