Opinión

Sobre las elecciones para gobernador en 2017

25 noviembre 2016 5:0
 
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Depositando el voto. (Cuartoscuro/Archivo)

Por su cercanía con 2018, el año de la próxima elección presidencial, 2017 será un año políticamente muy caliente. Tendrá éste sólo cuatro procesos electorales estatales, de los que tres serán para elegir gobernador. Como se sabe, en este tipo de elecciones es por lo regular en donde más interesante se pone la competencia política.

Más interesante se pondrá sin duda la contienda en dos, de esos tres, en los que jamás ha habido alternancia en su gubernatura, que son el estado de México y Coahuila, pues Nayarit ya tuvo esa experiencia. Los comicios de Veracruz, el otro estado para completar los cuatro, serán sólo para renovar ayuntamientos, si bien hoy por hoy éstos, que son más de doscientos, están sumidos en grave crisis económica y política por el enorme desfalco dejado por el gobernador prófugo Javier Duarte, que afectó la principal fuente de ingresos municipales, que son las participaciones federales pendientes de recibir por el desastre estatal.

Como cabe suponer, durante el primer semestre de 2017 la atención de la opinión pública y de los medios de comunicación se centrará en el proceso electoral del estado de México, por tratarse de la entidad más poblada del país, y por ende la que tiene el padrón electoral con el mayor número de votantes. Por su peso político pues, pero también, como es obvio, por su enorme importancia económica. Amén de que se trata de la entidad de la que es originario el actual presidente de la República y donde tiene su asiento el grupo oficialista que hoy por hoy tiene el control político del país.

¿Qué se avizora que puede suceder en el caso del otro estado que el próximo año tendrá elección de gobernador y hasta ahora no conoce la alternancia, es decir, Coahuila? En un extremo, que su proceso electoral de plano pase inadvertido. Como de hecho ha ocurrido en las últimas ocasiones. O bien, que acapare reflectores y sea, como merece, objeto de una gran atención por parte de los medios. Lo cual, sin duda, será un elemento favorable para que la alternancia se produzca en la tierra de Madero.

Desde luego en importancia económica o política Coahuila no compite ni puede competir con el Edomex. Pero sí en otros ámbitos, susceptibles de general atención e interés. Porque la población de Coahuila, ha sido víctima durante más de una década de los más extravagantes y tal vez nunca imaginados excesos en materia de autoritarismo, violencia, inseguridad y corrupción.

Si hoy escandalizan a todo el país los ahora ya muy conocidos casos de Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo, que en el año en curso tuvieron por cierto elecciones de gobernador, sin quedarse atrás Tamaulipas, es sólo cosa de esperar a que se sepa lo de Coahuila para que la sorpresa no tenga límites.

Lo que seguramente se conocerá en los próximo meses ha sucedido en Coahuila durante los últimos años, explica las razones que en su tiempo tuvo San Agustín para definir el concepto gobierno como “bandidaje organizado”.

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