Opinión

Sobre la trata y sus demonios

 
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Trata. (Cuartoscuro)

La trata de personas ha sido denominada la esclavitud del siglo XXI porque tiene su fundamento central en un aspecto toral de la relación desigual entre las personas: la explotación. Todas sus modalidades y acciones tienden a este fin, obtener un beneficio a costa del trabajo en condiciones precarias e inhumanas del otro.

Como prácticamente todo delito, la trata de personas es un negocio.

Algunos organismos internacionales calculan que es el tercero más lucrativo del mundo, por debajo del narcotráfico o la venta de armas.

Obviamente es una actividad transnacional y como tal requiere una amplia red de operadores, desde la persona que engancha a una víctima hasta la que la traslada, la retiene y el que la explota, y el trabajo de la víctima debe dar ganancias para todos ellos.

Normalmente asociamos este problema con la explotación sexual, porque es su vertiente más evidente, sin embargo, por lo menos en México se contemplan en la Ley 11 diferentes modalidades. Todas inician con una promesa y terminan con una persona presa en un mecanismo donde se subyuga su integridad y se limita al extremo su libertad.

Tocamos este tema en esta ocasión porque este 30 de julio celebramos el Día Internacional contra la Trata de Personas, y quiero aprovechar la fecha y el espacio que amablemente nos ofrece El Universal para lanzar un llamado a la reflexión a un sujeto fundamental en el desarrollo de este delito: sus consumidores.

Como dijimos líneas más arriba, este delito es, ante todo, un negocio, y como todo negocio requiere alguien que ofrezca pero sobre todo alguien que pague y desafortunadamente el consumidor puede ser cualquier persona que esté a nuestro lado, porque no visibilizamos lo que hay detrás del delito.

Una persona que decide contratar un servicio sexual, alguien que decide aprovechar la necesidad de otra para hacerla trabajar en condiciones de explotación, la que compra productos de empresas que realizan estas prácticas, el que da una moneda al mendigo, con o sin conocimiento pueden estar abonando a la comisión de este delito.

En algunos casos es complicado identificar esta problemática, puede ser confundida con otro tipo de abusos.

Twitter:@LuisWertman

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