Opinión

Sin tren, por los caminos de México

—Compa, dicen que ya no hay tren.
—Que no qué.
—Que ya no hay tren, mierda.
—Quién dice.
—Dicen que dicen.
—Cómo que no, si estamos viendo las vías.
—Que el gobierno mexicano ya no quiere que nos trepemos.
—¿El gobierno? ¿Y qué tiene que ver el gobierno?
—Pues dicen que si nos subimos, nos van a bajar.
—¿Y si no nos subimos?
—Pues si nos nos subimos nos agarran y ya.
—¿Y por qué se le ocurrió eso, y a quién?
—Dice Tulio que dice el gobierno que es por nuestro bien, que así ya no nos vamos a caer, ni nos van a ir asaltando ni vamos a andar dando lástimas en los techos.
—¿Y desde cuándo le interesa al gobierno nuestro bien, compa?
—Pues quién sabe, pero dice Tulio que oyó que el gobierno dice que cuando nos agarren van a respetar nuestros derechos humanos.
—Pero eso ya lo decían antes, ¿te acordás? Y bien que nos joden todos. Los migras y los ladrones, los policías y las bandas.
—Pues sí, pero ahora ya no, dicen.
—No hay gobierno que diga otra cosa. A ver, acuérdate de un gobierno que diga: a mi me valen madre los derechos humanos. Hasta los más abusivos andan siempre con su discurso de derechos, respeto y todo eso. Y también dicen respeto irrestricto. ¿Vos sabés que es irrestricto?
—Ha de ser poquito.
—Y también luego les da por decir compromiso inalterable con los derechos humanos. Así nos dijeron la otra vez en la estación migratoria, ¿te acordás? Y mirá cómo nos trataron.
—De eso sí me acuerdo.
—Pero nosotros lo que queremos es que haya tren, mierda. ¿Cómo que quieren ayudarnos y nos quitan el tren?
—Como que ya no les gusta que nos tomen fotos arriba del tren. Luego esas fotos andan por el mundo y al gobierno le da vergüenza.
—¡Ah, entonces es eso! Les da pena. Somos como un tiradero, ¿no?
—Afeamos el paisaje compa.
—¿Y vos qué pensás de esto de que no haya tren?
—Nos van a joder, compa. Porque la migración va a seguir. Y vamos a tener que andar por caminos de extravío, kilómetros y kilómetros solitarios.
—Pues eso sí.
—Y luego los policías, los delincuentes y los maras van a saber por dónde andamos. Y a fregarnos.
—Con todo: asaltos, secuestros, asesinatos, como siempre.
—¿Vos creés, compa?
—Como lo digo.
—¿Y si de veras cambia la cosa?
—Pues a ver, pero por lo pronto nos dejaron sin tren.
—Que por nuestro bien.
—Al rato, cuando empiecen los abusos, van a decir que es por nuestra culpa, que por andar arriesgándonos, que qué necesidad.
—Nosotros no andamos porque queremos.
—Es el hambre.
—Y la violencia, mierda.
—Y la ilusión, compa, la ilusión de vivir aunque sea un poquito mejor.