Opinión

Sin más infraestructura
no habrá más turistas

Para quienes piensan que incrementar año con año la cantidad de turistas que recibe un país es sólo cuestión de aumentar los presupuestos de promoción y de realizar efectivas campañas publicitarias, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) les tiene una noticia: no puede haber crecimiento de visitantes (y por lo tanto difícilmente lo habrá de divisas) si los gobiernos y empresarios de cada país no invierten lo suficiente en infraestructura por lo menos durante un periodo de cinco años.

Hace unas semanas se llevó a cabo en Lima, Perú, la segunda cumbre regional de este organismo en el continente, durante el cual su presidente y director ejecutivo, David Scowsill, dio a conocer un estudio sobre la importancia de invertir en infraestructura turística para que los destinos puedan ser competitivos y mantenerse en la pelea por el mercado, que cada vez está más reñida.

El documento sostiene que la inversión en este rubro es esencial para conservar y hacer crecer el número de turistas. Y se refiere tanto a la construcción de hoteles, aeropuertos y carreteras, como marinas, campos de golf y servicios básicos, entre muchos otros.

Pero tampoco esto es lo único, ya que advierte de que para generar un número adicional de viajeros hay que trabajar también en el mejoramiento de la oferta de productos. Y pone énfasis en que una capacidad insuficiente puede propiciar cuellos de botella en la oferta, limitar el crecimiento y presionar un alza en los precios, lo cual afecta la competitividad de un destino.

Para aterrizar esto último en el plano mexicano, podemos ver que un ejemplo tangible es Huatulco, que tiene un inventario hotelero limitado, pocos vuelos, carece de un acceso terrestre decente y hoy, con un solo campo de golf, jugar una ronda puede costar arriba de 300 dólares, como si fuera de los mejores del mundo (periódico Viaje, septiembre de 2014).

Por tanto, la WTTC, que se integra con los jefes ejecutivos de más de cien de las principales empresas de esta industria en el mundo, explica que existe una fuerte relación entre la calidad y capacidad de la infraestructura turística de un país, y la contribución que hace la industria del turismo a la economía local y, más específicamente, a su Producto Interno Bruto.

Quizá ahora se entienda mejor por qué el presidente Enrique Peña se propone invertir directamente en infraestructura turística 181 mil millones de pesos durante su gobierno, y construir el nuevo aeropuerto de la ciudad de México.

Por último, un dato para no dormirnos en nuestros laureles: si bien la industria turística nacional está muy orgullosa de tener destinos como Cancún, Riviera Maya y Los Cabos, en el estudio nuestro país aparece en el lugar 16 en el ranking mundial por infraestructura, superado, obvio, por naciones como Estados Unidos, Canadá y Francia, pero también por otros como Barbados, Chile y Sudáfrica.

En lo alrededores

Interjet. La aerolínea de la familia Alemán realizó una serie de cambios internos para, según afirmó, fortalecer su estructura interna. De manera que ahora Gabriela Jiménez es la nueva directora de Relaciones Institucionales del corporativo del Grupo Alemán, con lo cual tendrá a su cargo las relaciones públicas de la línea aérea. Jiménez fue jefe de gabinete del presidente tico Óscar Arias (premio Nobel de la Paz) y embajadora de Costa Rica en México hasta hace un par de meses.

Otros movimientos son: la directora comercial, Fuencis Gómez, manejará la mercadotecnia e imagen, en reemplazo de Jorge Luis Paz, quien estuvo al frente de esa dirección durante varios años, hasta ahora que presentó su renuncia, según informó Interjet.

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Fairmont Mayakoba. A partir de ayer, la agencia Travel Studio, cuyos socios son Alethia García Viana y Jorge Morfín, se hizo cargo de la comunicación y relaciones públicas de este hotel ubicado en la Riviera Maya.