Opinión

Sin bolsillos

Repantigado en el mullido sillón del amplísimo estudio, Gil leyó la noticia en su periódico El País: “un sastre de Paraguay diseña un traje sin bolsillos con el nombre de un diputado acusado de desviar dinero”. Al fin una buena idea. El sastre paraguayo afirma que el diputado que quiera ser honesto puede vestir un traje sin bolsillos. El sastre bautizó su prenda con el nombre de José María Ibáñez, diputado del Partido Colorado, procesado por cobrar salarios de Estado bajo el nombre de tres empleados domésticos suyos. Anjá, pues eso no es nada, entre nosotros el modelo de traje se llamaría Bejarano. ¿Ya viste? Trae un traje de la colección Bejarano sin bolsillos.

Quizá Gil se equivoca, Bejarano ha vuelto a la política de su partido, el PRD, sin mácula. El señor está mejor que nunca y nadie se acuerda, o si se acuerda nadie lo dice, que es un corrupto; sí, con la pena pero este perredista es un corrupto debidamente documentado. Nada le hace, Bejarano vuelve y se presenta como si su trayectoria fuera honesta.

A Bejarano se le dará un traje de la colección Bejarano, sin bolsillos. Gamés ve a una buena cantidad de funcionarios y legisladores luciendo un precioso traje azul marino de la colección Bejarano, es decir, sin bolsillos, para que no los rellenen de billetes. Se dice que Jesús Ortega, delgado como es, luciría bien con un Bejarano; y ¿qué les parecería Jesús Zambrano con un Bejarano (ano-ano) de colección otoño-invierno?

Gil se enteró de que la dirigencia priista en pleno le ordenó a un sastre coreano un modelo nuevo. Si hemos de lucir un traje, que sea el modelo López Portillo. ¿Quieren algo más corrupto? O bien este otro: el diputado va echando tiros pues trae un traje modelo Echeverría. Por cierto, el modelo López Portillo tiene cien bolsillos y el Echeverría tiene bolsas de basura en el lugar donde deberían ir los bolsillos.

Fuego

La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero, CETEG, quemó el Congreso local; el salón de Plenos, la biblioteca y las oficinas de diputados fueron destrozadas por estas finísimas personas. Sí, óiganlo bien, por favor, la CETEG ha quemado también libros. Van a perdonar a Gilga, pero ese hecho merecería una condena masiva que aún no ocurre.

La quema de libros ha sido un símbolo del fascismo que consiste en eliminar la memoria. En el año 1933 los fascistas quemaron el Reichstag y culparon a los comunistas. Por cierto, los señores de la CETEG también quemaron los archivos de la SEP, la memoria de la CETEG, sus transas, su historia, todo en llamas. A Gamés le parece claro que vengan de donde vengan, los grupos violentos actúan como brigadas de choque que además nadie detiene.

El gobernador Ortega se ha mostrado esta semana como el desgobernador Ortega. Gil le pregunta al desgobernador si considera que la violencia de estos grupos entrenados puede encapsularse a través del movimiento de la sociedad organizada tal y como él ha dicho.
A veces, en el mundo real, una fuerza pública controla a una multitud enardecida. ¿Quiere Gil la represión? No, pero caracho, si la Policía en México no sirve más que para extorsionar ciudadanos, mejor quitamos a la Policía y a otra cosa, a la selva, si ya de por sí.

Viernes

Sí, señoras y señores, la semana se ha terminado y Gamés no le ha dedicado una línea a la nueva revista Quién, cuya portada es un poema épico. ¿Les gusta el lunes? Los viernes Gamés toma la copa con amigos verdaderos. Mientras los camareros se acercan con las bandejas que soportan sendas botellas de Glenfiddich 15, Gil pondrá a circular la máxima de Platón en el mantel tan blanco: “Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX