Opinión

Sigue OMPI resolviendo casos masivos de dominios ilegales

 
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Desde que la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual ideó las reglas y el mecanismo para resolver casos de nombres de dominio registrados indebidamente en la red, allá por 1999, son ya miles los casos que han sido resueltos a través del arbitraje que administra el organismo internacional. Aunque usted no lo sepa, cada vez que da de alta un nuevo nombre de dominio, acepta una cláusula que le somete a la opción de arbitraje en caso de que un titular previo de derechos de marca controvierta su dominio.

Este novedoso mecanismo sirvió para desactivar la burbuja especulativa que en esos años había crecido exponencialmente y que permitía que nombres de dominio formados por marcas renombradas fuesen vendidos en cifras estrafalarias a sus legítimos titulares. Sin embargo, las facilidades tecnológicas han creado herramientas poderosas que permiten, en cuestión de minutos, registrar cientos de dominios que copian, imitan o usurpan marcas conocidas para competir deslealmente en la red.

El último caso que ilustra bien la situación imperante es el de las demandas seguidas por la farmacéutica Elly Lilly para recuperar más de 230 nombres de dominio dados de alta con marcas relacionadas a “cialis” y a su sustancia activa “tadalafil”; en estos casos, además, no se trataba de dominios ociosos, sino de sitios de internet operativos dedicados a la comercialización de productos ilegales consistentes en copias del afamado fármaco. Como describió el árbitro que resolvió los expedientes, se trataba de un “patrón de conducta de competencia desleal”.

Las variantes de los nombres incluían combinaciones de la palabra “cialis” con expresiones como “precio más bajo”, o dosificaciones específicas como “cialis20mgs”, hasta nombres de dominio gestionados bajo terminaciones de códigos de países diversos.

Ante casos de esta envergadura, que empiezan a ser recurrentes, parecería que las reglas desarrolladas hace 17 años empiezan a ser superadas por nuevas prácticas que cuestionan la eficacia de los sistemas preventivos. Hay que recordar que muchas formas de defraudación en internet se basan en sitios que operan con nombres de dominio engañosos, y que muchas empresas de menor dimensión, que no cuentan recursos para litigios cibernéticos son también víctimas frecuentes de competidores desleales.

Basta ver como botón de muestra el sitio www.inpi.com.mx que con clara vocación engañosa pretende conseguir clientes al aparecer como un servicio del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, que es precisamente la autoridad responsable de la protección de los signos distintivos en el país.

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