Opinión

Sí te puedes financiar, ¿pero para qué?

 
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crédito

Ahora, con la incertidumbre internacional, es fácil caer en pánico por recordar historias de terror en relación a los préstamos. Existe una premisa básica “el crédito no es una forma de vida, pero sí es parte de nuestras vidas”. Al usarlo sin control se convierte en una pesada lápida, y si lo administramos de manera adecuada es un poderoso apoyo para alcanzar bienestar.

Si pensamos en las empresas, es imposible concebir que su éxito se base sólo en el capital propio; por lo regular ocupan créditos en sus proyectos de inversión. Asimismo, en las finanzas personales es conveniente en áreas de oportunidad que permitan avanzar, como sería la compra de una casa, los estudios universitarios, capacitarse o emprender un negocio.

Otra razón obvia son las contingencias que sobrepasaron nuestras previsiones, como una enfermedad o un accidente; sin embargo, esperaríamos que esto fuera lo menos posible y, en todo caso, utilizar un fondo de ahorro para tales circunstancias.

Es decir, la decisión de un crédito debe tomarse bajo la óptica de la rentabilidad. Hay que situar en un lado de la balanza el costo y el flujo mensual, con el fin de evaluarlo en función de los beneficios.

Una máxima es: “nunca endeudarse en gasto corriente, pues equivale a estar consumiendo lo del día con un compromiso de pago futuro”. Esta tendencia es peligrosa y es ahí en donde radica el riesgo de las tarjetas de crédito, que al cubrir el mínimo y seguir cargando, terminan siendo una verdadera calamidad.

Por otra parte, el peor de los negocios es tener una deuda y dinero en el banco al mismo tiempo, pues el pedir prestado será más caro que cualquier inversión en dichas instituciones.

Vale la pena analizar la necesidad del crédito y, si se adquiere, liquidarlo lo antes posible, siempre quedando protegido contra los imprevistos y con base en tu propia planeación financiera.

El punto esencial es apalancarse si carecemos de recursos y el objetivo es generar valor o salir de un apuro coyuntural. El tomar financiamiento como forma de vida es insostenible.

Incluso, si el costo es muy bajo o nulo, como son las ventas a meses sin intereses, la gran pregunta es si se puede cubrir el compromiso de pago.

Olvídate del poder de tu firma. El crédito es un excelente mecanismo para crecer y aumentar el bienestar, siempre y cuando se utilice con prudencia y productividad.

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