Opinión

Sí que sí

Así de simple este asunto. El talento mexicano salió a buscar respuestas en otras naciones del mundo y las que recibieron fueron coincidentes: no se puede, es imposible.

Pero los mexicanos no sólo nos distinguimos por tener una veta de creatividad. Algunos además son especialmente tercos, como los socios de Gerónimo Villanueva, quienes encontraron la respuesta. “¿Cómo ching…s no?”

Por eso la empresa se llama Sí que Sí. Y a Sí que Sí habrá de continuar una empresa que llevará por nombre: ¿No que No?

Las partes de Sí que Sí son dos fundamentalmente. Una de ellas es Gerónimo Villanueva, asesor de empresas con desarrollos tecnológicos atractivos y vinculados a la salud y la producción de productos nutricionales y positivos al consumidor.

La otra parte es un grupo de chavos mexicanos del Tecnológico de Morelia que consiguieron deshidratar el aguacate con un sistema único en el mundo, que finalmente constituyó la respuesta a las preguntas de los mexicanos en diversas partes del mundo, en naciones, todas, desarrolladas con alto perfil de desarrollo tecnológico como Estados Unidos, Alemania, Israel. Ellos dijeron que no se podía hacer lo que los mexicanos planteaban. Para sorpresa de Gerónimo, los chavos del Tec de Morelia sí pudieron.

Gracias a ello hoy ofrecen combinaciones de alimentos de muy alto nivel nutricional con el aguacate; hacen guacamole deshidratado mediante una técnica que los extranjeros consideraron imposible de aplicar para el reto.

Además de estos dos productos liofilizados y deshidratados en frío, siguieron con el coco y luego con combinaciones como coco-mango, coco-fresa y coco-vainilla.

Y el paso a conformar “superalimentos” fue poca cosa respecto a lo que primero hicieron y que permitió obtener combinaciones de frutas con muy alto nivel antioxidante y nutritivo.

Un superalimento, como ahora se clasifican en el mundo de la nutrición humana a esas combinaciones que sobrepotencializan las bondades de determinados vegetales, frutas o alimentos, ya lo hace una Pyme mexicana.

Y comenzaron a exportar a Japón, Bélgica y España. La marca: Yumma y la científica especializada en el tema de los “superalimentos” es curiosamente mexicana: Carla Pérez Galicia, quien está desarrollando actividades científicas en Costa Rica.

Empezaron a mezclar frutas con vegetales. La fórmula “verde”, por ejemplo, tiene alga espirulina, chlorella, hoja de moringa, coco y mango liofilizados, lúcuma, camu camu, y azúcar de palma de coco. Esta combinación mejora la digestión, acelera el metabolismo, rejuvenece las células, ayuda a eliminar las toxinas de la sangre y estimula el sistema inmunológico. Basta dos cucharaditas al día.

Rosario Robles, la secretaria de la Sedesol, pidió a esta Pyme una combinación que permita mejorar el rendimiento escolar en comunidades de pobreza alimentaria.

Para contactar a esta súper Pyme mexicana.

Correo:
mmm@yumma.mx o q-villanueva@siosi.com.mx

www.yumma.mx

De Tín Marín…

Pyme mexicana consigue producir parquímetros tan buenos o incluso mejores que los que, traídos del extranjero, son usados en las calles de las grandes ciudades en el país.

Empresa poblana consigue mejores índices de monitoreo y atención al automovilista. Hace también trajes a la medida y sería capaz de conseguir mejor prototipo del CFEMático, que ahora funciona como ventanilla de pago de la Comisión Federal de Electricidad. Ver en www.universopyme.com.mx o en el portal de El Financiero esta columna del pasado lunes.

Correo: dirección@universopyme.com.mx