Opinión

Si no aumenta la productividad, no mejorarán los empleos

20 febrero 2017 5:0
 
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industria del plástico

No obstante que el Producto Interno Bruto (PIB) de México ha crecido a una tasa promedio de 2.1% en lo que va del actual sexenio federal, esto no ha servido para mejorar los niveles de ingreso promedio de la población ocupada, sino por el contrario, éstos se han deteriorado de manera significativa, tal como se puede apreciar con los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente al cuarto trimestre de 2016, y publicada el pasado 14 de febrero.

De acuerdo con la ENOE, en el comparativo del cuarto trimestre de 2016 respecto al mismo trimestre de 2012, la población ocupada total en México aumentó de 48.822 a 52.123 millones de personas, lo que implicó 3.301 millones de personas más, equivalente a 6.76% de crecimiento en los cuatro años, o bien, un incremento promedio de 1.6% por año.

De manera paralela, en el periodo de diciembre de 2012 al mismo mes de 2016 el número de trabajadores registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) pasó de 16.062 millones a 18.699 millones, lo que representa un incremento de 2.637 millones, equivalente a 16.4 por ciento. Esto significa de manera general que el crecimiento en el empleo formal en el periodo fue equivalente al 80% del incremento de la población ocupada en nuestro país.

Es así que los trabajadores registrados en el IMSS pasaron de representar el 32.9% de la población ocupada total en diciembre de 2012 a 35.9% en el mismo mes de 2016, datos indicativos de que se ha avanzado ligeramente en cuanto a disminuir la informalidad en el país.

Sin embargo, no obstante esta mejoría marginal en la calidad del empleo promedio, el nivel de ingresos de la población ocupada ha venido deteriorándose, tal como veremos a continuación:

De acuerdo con datos de la ENOE, en el comparativo del cuarto trimestre de 2016 respecto al mismo trimestre de 2012, la población que gana hasta menos de un salario mínimo creció 16.9% al pasar de 6.368 a 7.447 millones, lo que implica 1.078 millones de personas adicionales trabajando en esta desafortunada condición. Por su parte, en el mismo periodo, la población ocupada que gana entre 1 y 2 salarios mínimos creció 20.7% al pasar de 11.244 a 13.576 millones de personas, lo que equivale a 2.332 millones de personas adicionales en este nivel de ingreso.

Ahora, en cuanto a la población ocupada que gana entre 2 y 3 salarios mínimos, ésta creció apenas 4.7% al pasar de 10.730 a 11.238 millones de personas, lo que equivale a 508 mil personas adicionales con este nivel de ingreso.

Lamentablemente, la población ocupada en México que más gana es la que ha venido decreciendo en proporción y en valores absolutos. En el periodo de referencia, tenemos que los que ganan de 3 a 5 salarios mínimos disminuyeron 7.1% al pasar de 7.408 a 6.881 millones de personas, lo que representa 526 mil personas menos en cuatro años.

De igual manera, los que ganan más de 5 salarios mínimos disminuyeron 19.4% al pasar de 3.923 a 3.163 millones, equivalente a una reducción de 760 mil personas.

De esta manera, y de acuerdo a estimaciones propias, el ingreso promedio diario por persona ocupada pasó de 2.43 salarios mínimos en el cuarto trimestre de 2012 a 2.28 salarios mínimos en el cuarto trimestre de 2016.

Si tomamos en consideración que el salario mínimo en el cuarto trimestre de 2012 era de 62.33 pesos, mientras que en el cuarto trimestre de 2016 fue de 73.04 pesos, esto significa que el ingreso promedio de la población ocupada en México pasó de 151.66 pesos a 166.75 pesos diarios, lo que implica un incremento nominal de 9.9%.

Sin embargo, si tomamos en consideración que la inflación entre diciembre de 2012 y el mismo mes de 2016 fue de 14.2%, pues vemos que en términos reales la población ocupada promedio en México ganaba en el cuarto trimestre de 2016 un 3.8% menos respecto a hace cuatro años.

¿Dados estos datos porque el gobierno federal nos dice que uno de los motores de crecimiento económico ha sido el buen desempeño del mercado interno? Pues porque a pesar de que la gente ahora gana menos que antes en términos reales, el hecho de que la población ocupada haya aumentado de 48.822 a 52.123 millones de personas, implica que hay una mayor masa salarial disponible, la cual de hecho creció en aproximadamente 2.7% real en el periodo del cuarto trimestre de 2012 y el mismo trimestre de 2016.

Ahora, en cuanto a la evolución de la población ocupada por rama de actividad en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al mismo trimestre de 2016, tenemos que en la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca ésta creció en 35,041; en la industria extractiva y de la electricidad disminuyó 55,179; en la industria manufacturera creció en 998,158; en la construcción se elevó en 774,206, en el comercio creció en 368,041; en restaurantes y servicios de alojamiento subió en 516,420; en transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento subió en 278,490; en los servicios profesionales, financieros y corporativos creció en 310,238; en los servicios sociales subió en 85,862; en servicios diversos aumentó en 197,494; mientras que en el gobierno y organismos internacionales disminuyó en 175,259 personas.

El hecho de que sólo el 29.9% del aumento en la población ocupada se haya dado en la industria manufacturera y que el 9.3% se haya dado en los servicios profesionales, financieros y corporativos, pudiera ser la razón por la cual ocurrió la disminución de los ingresos promedio de la población ocupada, ya que es bien sabido que los ingresos en la construcción, comercio, restaurantes y hoteles son más bajos que el promedio.

Otro aspecto que también pudiera explicar la disminución de los ingresos promedio de la población ocupada en México en el periodo del cuarto trimestre de 2012 al mismo trimestre de 2016, es que 1.613 millones de los nuevos puestos de trabajo se dieron en empresas micro, 370 mil en pequeñas, 420 mil en medianas y solo 489 mil en empresas grandes.

Es bien sabido también que los sueldos y salarios que se pagan en las empresas micro, sobre todo aquellas que están en la economía informal, tienden a ser más bajos que los que se pagan en empresas de mayor tamaño; y en este sentido es relevante que en el cuarto trimestre de 2016 haya habido 20.648 millones de personas trabajando en empresas micro, lo que representa el 53.7% del total de los empleos generados por las empresas.

A manera de conclusión podemos señalar que para tener un mercado interno verdaderamente fuerte, que nos ayude a depender menos de las exportaciones como motor de crecimiento, es fundamental que los niveles salariales de la población aumenten. Para lograr esto sin ocasionar problemas inflacionarios es fundamental que haya aumentos en la productividad de los trabajadores, lo cual sólo puede darse mediante la capacitación de éstos o dotándolos de más y mejores bienes de capital (herramienta, maquinaria, equipo, entre otros).

Es por ello que reciente anuncio en el que se informó que se permite la deducción inmediata y al 100% de las compras de capital por parte de las empresas que tienen ingresos de hasta 100 millones de pesos fue algo muy positivo; sin embargo, el no permitir al 100% la deducibilidad de las prestaciones laborales (entre ellas la capacitación) se convierte en un obstáculo para el incremento de la productividad.

Los tres órdenes de gobierno, así como los dueños de las empresas, deben tener como la máxima prioridad el que se logren aumentos sostenidos de la productividad de los trabajadores. Esperemos en este sentido que a lo largo de este complicado año escuchemos más anuncios con medidas tendientes a este fin, sobre todo en beneficio de las microempresas, las cuales son las mayores creadoras de empleos en México.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

Twitter:@alejandrogomezt

Grupo Asesores en Economía y Administración Pública.

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