Opinión

Sergio Valls Hernández, un gran mexicano

En memoria del ministro Sergio Valls:

Días tristes. Falleció mi gran amigo, hermano, Sergio Valls Hernández, un gran mexicano, defensor del derecho, funcionario ejemplar que toda su vida mostró calidad profesional, honestidad, claridad y responsabilidad. Como ministro de la Corte desde 2004, al igual que en sus anteriores responsabilidades, siempre logró mantener a salvo sus principios, supo poner los límites entre la amistad y su compromiso con la ley y dejó grandes aportaciones a la misma.

No soy abogado, pero tuve oportunidad de participar como economista en diversos eventos con el ministro Valls y siempre pude apreciar su amabilidad, sencillez y afecto. Hace exactamente dos viernes, la UNAM le rindió un reconocimiento, encabezado por la directora de la Facultad de Derecho, acompañado por sus compañeros de generación. Cerró su discurso con un Goya, para la institución que tanto quiso y que tanto lo quiere.

Mi familia tuvo el honor de que fuera testigo en la boda de mi Pau, en la ciudad de Oaxaca.

También recuerdo un evento en el ITAM donde se habló de las aportaciones federales; además del privilegio de recibir cotidianamente, por correo electrónico, sus colaboraciones periodísticas.

Don Sergio tuvo una vida profesional y familiar ejemplar. Formó con Guille, su esposa, una bella familia, de la que se sentía orgulloso. Sus hijos Jaime, Sergio, Guillermo y Maricamen, mexicanos de bien, todos exitosos y herederos de las virtudes y ejemplo que les ofreció. Su familia, con sus nietos y nietas, siempre estaba presente para el.

Es difícil hablar de un amigo que se va, más cuando ha generado en mi admiración, como es el caso de Sergio Valls Hernández. Estos días desfiló una gran cantidad de sus amigos -empezando por el presidente de la República Enrique Peña Nieto-, sus compañeros ministros, el Dr. Narro, sus colaboradores, sus amigos que lo queríamos, sus compañeros de la TETA quienes vinieron desde Chiapas a acompañarlo en una despedida transitoria.

Su libro, escrito con el magistrado Carlos Matute, Nuevo derecho administrativo, cuya 4ª edición está por aparecer, es básico para el estudio de ese tema; también Reflexiones, una colección con sus ensayos periodísticos. Tiene razón el magistrado Matute: “todo lo que emprendió, lo hizo bien y lo concluyó mejor”. Su amistad es un ejemplo de ello. Descansa en paz mi querido Sergio.

CAÍDA EN EL PRECIO DEL PETRÓLEO Y SU IMPACTO EN LAS FINANZAS PÚBLICAS

Una de las características estructurales de la tributación mexicana es el fuerte peso que tienen los ingresos derivados de los hidrocarburos sobre la recaudación federal, peso mayor al de cualquier otra materia prima en los demás países latinoamericanos. Un promedio que está cercano a 40 por ciento.

Por otra parte, recordemos que la recaudación federal participable (RFP), base para el cálculo de las participaciones que significan un promedio de 90 por ciento de los ingresos totales de las entidades federativas, también ha estado petrolizada en un porcentaje parecido, esto es dos quintas partes.

Es claro que la caída del precio del petróleo impactará los ingresos de las entidades y municipios, vinculadas a la RFP, sin que éstas tengan ningún elemento de defensa.

Es un gran acierto la cobertura contratada por la Secretaría de Hacienda este año, ya que protege los ingresos federales. Sin embargo, se trata de un aprovechamiento, concepto no participable. Ninguna entidad ha comprado su propia cobertura y esto las deja en un desamparo presupuestal.

En el mediano plazo tendríamos que pensar cómo desvincular la RFP de la volatilidad. Presentaré datos en otra oportunidad.

Twitter: @davidcparamo