Opinión

Señales de alerta en las finanzas

05 julio 2013 5:29

 
Los problemas financieros, tanto en las empresas como en las personas surgen paulatinamente; se van incubando en el tiempo y cuando menos se acuerda, ya hay una seria afectación, difícil de manejar y con soluciones dolorosas.
 
Es posible identificar dos tipos de señales que dan elementos para corregir el rumbo: las cotidianas, que impactan de inmediato; y las de un horizonte más largo, vinculadas con la previsión.
 
En el corto plazo, algunos ejemplos serían:
 
1.- Préstamos personales frecuentes. Hay quienes antes de terminar la quincena ya están pidiendo a los amigos para la gasolina, lo cual es un síntoma claro de que hace falta construir un fondo de contingencia y los gastos cotidianos lo rebasan. Una señal similar sería estar haciendo retiros recurrentes en efectivo sobre la tarjeta de crédito, que además tienen el inconveniente de la comisión.
 
2.- Apalancamiento con crédito de nómina. Los bancos están reportando una alta cartera vencida en este tipo de financiamiento, y es muy probable que sea porque las personas lo toman como una última alternativa a un fuerte desbalance y lo único que hacen es postergar la crisis.
 
3.- Desconocer cómo está en sus finanzas. Es como querer volar un avión a ciegas. Bien puede ser porque se tiene un desorden con las cuentas o se están mezclando los gastos del negocio con los de la casa.
4.- Compras sin medida o mal priorizadas. Ya sea por desorden, por un tema emocional o incluso patológico, pero hay que revisar el comportamiento de los gastos injustificados y qué tan relevantes son en el presupuesto. Por ejemplo, es un error salir de vacaciones, si se tienen problemas para liquidar los servicios de la casa.
 
5.- Pagar el mínimo en tarjeta de crédito. Es la mejor manera de provocar la crisis, pues se van acumulando los gastos de todos los meses, además de los altos intereses de este instrumento. Es probable que se oculte la imposibilidad de estar cubriendo los compromisos cotidianos.
 
6.- 'Vivir al día'. Es una expresión muy común y significa que apenas cumple los requerimientos mínimos, pero sin ahorro. En este caso, el riesgo es que cualquier contingencia lo saque de la zona de confort y empiece a echar mano al crédito.
 
En el largo plazo es posible tener crisis financieras por motivos de prevención:
1.- Seguros de vida. Si tiene dependientes económicos es importante valorar asegurarse cuando menos por una cantidad que les permita tomar decisiones sin una presión inmediata.
2.- Cobertura de salud. Al ser empresario o profesionista libre existe el riesgo de no contar con la cobertura de salud, como podría ser el IMSS o el ISSSTE. Habría de considerarse un seguro de gastos médicos mayores, cuando menos con clínicas de menores costos y deducible altos.
3.- Ahorro para el retiro. Probablemente no utilice el seguro de vida o el de gastos médicos, pero es un hecho que requerirá un fondo de pensión para cuando deje de trabajar. ¿Tendrá suficientes recursos para ello?
Entre mortales…
 
Un lector pregunta sobre las minusvalías en las Afore, pues le resulta contradictorio que si tienen instrumentos de gobierno como Cetes, lleguen a perder valor.
 
Un primer paso para entender este tema es cambiar de la idea preconcebida de que uno es 'cliente' por la figura de 'socio' de una sociedad de inversión para el retiro, en donde sus activos son financieros.
 
Otra premisa a modificar es que el único elemento es la tasa de rendimiento. Los activos financieros de las sociedades de inversión están determinados por los 'precios' de los instrumentos de deuda y ellos varían en la medida en que las tasas de mercado suban o bajen.
 
Por ejemplo, si se tiene un activo con una tasa de rendimiento de 4% y las tasas de mercado suben a 5%, los precios de esos activos bajarán de valor a la hora de quererlos vender antes del final del plazo. Nadie aceptaría comprar un instrumento que ofrezca menos en referencia al actual. Esto mismo sucede cuando se valoran los activos cada mes.
 
 
 
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