Opinión

Seis semanas para hacer composturas

El día 7 de octubre, en seis semanas, comenzará el proceso electoral de 2015. Será el primero del Instituto Nacional Electoral. El Consejo General tendrá que demostrar que la reforma de 2014 fortaleció nuestro sistema político y democrático. Si bien el mayor acierto de la reciente reforma fue mantener casi intacta la estructura del IFE, lo cierto es que en 2015 el INE arrancará su vida. Este acierto no es menor, ya que conservó la experiencia institucional de organizar elecciones.

Sin embargo, la reforma dejó una gran discrecionalidad en el árbitro. Por ello el Consejo General durante estas semanas estará tratando de subsanar, en los nuevos reglamentos, las incertidumbres que dejó el Legislativo.

Uno de los reglamentos más delicados y complejos será el de la fiscalización de los gastos de campaña. El extinto IFE tenía que fiscalizar seis mil campañas; ahora el INE tendrá que supervisar más de 70 mil. Pero además, tendrá que hacerlo en tan sólo 45 días, es decir, fiscalizar las campañas en tiempo real. ¿Cómo harán para identificar recursos en efectivo para financiar las estructuras territoriales de las campañas? Otro reglamento de gran importancia será el de radio y televisión. Ambos íntimamente ligados. ¿Cuándo serán aprobados?

Estamos ante una reforma político-electoral que el Legislativo no dejó terminada. El Consejo General del INE la está concluyendo, lo que haga estos días será fundamental para darle equidad, transparencia y certidumbre a las campañas y a la jornada electoral.

En pocas semanas comenzaremos a ver si los partidos políticos se equivocaron, con una regulación demasiado ambiciosa, dañando la certidumbre de nuestras elecciones. México ya había superado la discusión sobre los votos, que se contaran bien y hubiera legitimidad en el resultado. Llevamos casi tres décadas invirtiendo miles de millones de pesos en construir una institución electoral (padrón, casillas, capacitación, cómputo, etcétera) en la que los ciudadanos confiáramos.

En 2015 el INE tendrá que ir construyendo esa confianza. Su ámbito de competencia es mayor, y los partidos y sus candidatos han demostrado que son muy creativos en su capacidad de violar la ley electoral. Nuestros políticos son electos en campañas llenas de irregularidades, para después llegar al Congreso y jurar cumplir y hacer cumplir la Constitución (federal o estatal). ¿Podrá el INE revertir esta lamentable realidad?

Twitter: @julio_madrazo