Opinión

Seguro de desempleo vs ahorro

Como una moneda de cambio avanzó la propuesta del seguro de desempleo, que recortó el amplio espectro de posibilidades que durante años tuvo el desarrollo inmobiliario residencial, a través de fondos públicos y aplicados mediante diferentes instancias.

Antes fue la propuesta de reforma fiscal que gravaría los intereses de los créditos hipotecarios y perfilaba su efecto real en la población de menores ingresos.

Aquel fallido concepto de gravar a la clase media y no a la población de menores ingresos, proyectaba recursos adicionales por 54 mil millones de pesos por la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y un efecto negativo para el negocio de la vivienda media y residencial.

Pero desde entonces, se ubicó en el centro de atención la forma en que sería cubierto el costo del seguro de desempleo, en aras de ser aprobado estos días en el Senado.

Desde entonces se dijo que los fondos del seguro de desempleo serán sustentados con las aportaciones del 5 por ciento que actualmente efectúa el trabajador y que se destinan a financiar la compra de la vivienda. Con la propuesta sólo 2 por ciento de las aportaciones seguirán siendo destinados al fondo de vivienda, recursos con los cuales un trabajador accede al financiamiento.

Si bien el equipo de Alejandro Murat en Infonavit ha asegurado que el fondeo del seguro de desempleo no afectará salud financiera del instituto, la realidad es que no queda claro en la integración de la subcuenta mixta que acumulará los recursos del seguro de desempleo, administrada por un órgano tripartita, cómo impactará el ahorro del trabajador producto de sus aportaciones.

Este año se prevé sean concretadas las reglas de operación y un régimen de inversión especial para dicho fondo, que integrará 3 por ciento de la aportación patronal designada a vivienda al nuevo rubro.

Lo anterior implica que a partir de su instrumentación con el denominado fondo solidario, un trabajador verá mermada su capacidad de ahorro y compra al utilizar su fondo de vivienda porque sólo estará ahorrando 2 por ciento.

Ese factor es fundamental si se considera que el instituto tiene alrededor de 22 millones de derechohabietes cautivos y el reto de mantener los niveles de colocación de créditos que durante varios años se mantuvo en un ritmo de 450 mil acciones de vivienda.

No puede dejarse de lado el peso específico que los fondos del Infonavit tienen en el financiamiento de vivienda, particularmente la de interés social. Veremos qué ocurre.


APPs a escena

Después de semanas, el secretario de hacienda Luis Videgaray toca de nuevo las Asociaciones Público Privadas (APPs), pero lo hizo con una variable.

Este esquema que hace factible compartir con la iniciativa privada el costo de la construcción de proyectos de infrestructura, recibió la referencia del funcionario al decir que bajo el esquema el gobierno puede construir y las empresas operar.

Es un asunto de lógica política ante el desaseado proceso de edificación y arranque de la línea 12 del metro, pero que no profundiza sobre la obtención de recursos para el desarrollo de proyectos de infraestructura vía las APPs y lo que los Certificados de Capital de Desarrollo (CKDes) pueden lograr en la materia. Claro está, si en algún momento la rígida regulación permite a las Afores liberar recursos para destrabar la salida de nuevos certificados que mucho harían en materia de infraestructura, pero también para financiar el desarrollo de proyectos inmobiliarios.

Correo: colguin70@gmail.com

Twitter: @claudiaolguinmx