Opinión

Seguridad social

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IMSS

Ya vimos cómo vamos en seguridad (nacional y pública), y en salud. Seguimos ahora con seguridad social, es decir pensiones. Primero, sólo los trabajadores formales pueden tener una pensión, y eso deja fuera a dos terceras partes de los mexicanos. Precisamente por eso se ha usado el tema de los viejitos como arma política: hay muchos desprotegidos. Pero incluso entre los trabajadores formales, las pensiones son un problema financiero serio.

En eso, México afortunadamente inició su transición a un sistema individualizado hace casi 20 años. Eso evitará presiones inmanejables en las finanzas públicas, pero pone en riesgo de pobreza a prácticamente todos los mexicanos que llegaron al mercado laboral a partir de 1997, porque la cantidad que están ahorrando en su Afore no les permitirá contar con una pensión razonable en su vejez. Con 8.5 por ciento del ingreso que hoy se ahorra, la tasa de reemplazo (el porcentaje que representará la pensión comparada con el último sueldo) apenas llegará a 55 por ciento. Bastaría con elevar el ahorro a 12 por ciento del ingreso para mejorar mucho las cosas.

Pero eso será para quienes se jubilen después de 2030. En los próximos quince años, el peso de las pensiones recaerá sobre las finanzas públicas, y aquí tenemos un problema de desigualdad muy serio. En el ISSSTE hay 2.8 millones de trabajadores en activo y un millón de pensionados, que tienen un costo de 140 mil millones de pesos al año. En el IMSS, son 17 millones los activos y 3.3 millones de pensionados, con un costo anual de 190 mil millones de pesos. Los trabajadores del IMSS, de los cuales hay 250 mil pensionados, cuestan 63 mil millones por año. Esto significa que un trabajador del sector privado que cotizó al IMSS tiene, en promedio, una jubilación de 57 mil 600 pesos anuales, mientras que uno del sector público (ISSSTE) alcanza 140 mil al año, y un trabajador del IMSS llega a 252 mil pesos. Los privilegios que dan los sindicatos de gobierno.

Por cierto, Pemex va aparte: 38 mil millones de pesos para 85 mil jubilados y 19 mil postmortem: 366 mil pesos anuales. Dicho de otro modo, un trabajador del sector público vale dos veces y media lo que uno privado, pero si trabajó en el IMSS, vale más de cuatro veces, y en Pemex, más de seis. (Datos de Tercer Informe de Gobierno, informe del IMSS 2014-2015, informe de ASF sobre Pemex).

Por eso estamos en problemas, no por todos los pensionados, sino por los del gobierno. En esto, no nos diferenciamos de otros países. Recuerde que ya prácticamente sólo en los gobiernos hay sindicatos, porque ahí no se mide bien la productividad, y además los patrones cambian muy rápido. En 2014, las pensiones nos costaron 520 mil millones de pesos, con un crecimiento real anual cercano a 10 por ciento. En puntos del PIB, 3.0 por ciento en este año, y si nos va bien, creciendo un cuarto de punto cada año, pero muy posiblemente con una “joroba” antes de 2025, por el perfil demográfico, en donde crecerá más rápido. No hay mucho qué hacer. Hace una semana nos hizo el favor el sindicato de Pemex de aceptar jubilarse a los 62 años, en lugar de a los 55, como podían hacerlo. En el ISSSTE, aunque ya tienen cuentas individualizadas, aportan menos que en el sector privado, y nos van a cargar el costo.

Sería bueno que los defensores del viejo régimen nos expliquen a los 17 millones que cotizamos en el IMSS por qué debemos ser considerados inferiores a quienes “trabajan” en el gobierno, que además se sostienen con los impuestos que pagamos (incluyendo a quienes han saqueado la renta petrolera). Mientras se hacen guajes, súmele tres puntos, más un cuarto adicional cada año, a las presiones financieras.

El autor es profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter:
@macariomx

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