Opinión

Seguridad interior, ¿bodrio legislativo?

 
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Cámara de Diputados

La Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados ha decidido abrir un periodo de audiencias públicas antes de dictaminar el proyecto de Ley de Seguridad Interior, dadas las expresiones que señalan riesgos de violación a los derechos humanos al otorgar facultades a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública.

La discusión se ha tornado un berenjenal para los legisladores, tanto en el ámbito conceptual como jurídico, por el manejo indiscriminado de términos, parcial o totalmente desconocidos para ellos, que no alcanzan a aterrizar y los conduce a interpretaciones confusas o abiertamente erróneas que ofrecen, esas sí, peligrosos vacíos e indefiniciones sobre su objeto y alcance.

Algunos términos: seguridad nacional, orden interno, defensa exterior, seguridad interior, seguridad pública o seguridad ciudadana, son empleados desde las primeras constituciones, otros han sido incorporados en la legislación posteriormente, sin que se haya definido su significado de manera diferenciada y aún en la academia son temas de reflexión doctrinal.

El entramado institucional en materia de seguridad, responde igualmente a una lógica babélica, en la que coexisten dos grandes instancias: el Consejo de Seguridad Nacional y el Consejo Nacional de Seguridad Pública, cuyos integrantes son prácticamente los mismos y se traslapan los temas. Hoy, en las iniciativas de ley de seguridad interior se pretende la creación de un nuevo organismo (consejo o comité) con los mismos integrantes.

Ante tal panorama, cobra vigor la exigencia de las Fuerzas Armadas sobre la definición del marco legal que regule su actuación y les brinde certeza jurídica.

Ardua tarea del Legislativo que no implica, necesariamente, la creación de nuevas leyes u organizaciones y sí obliga a la clarificación de la confusa normatividad vigente, pero bajo criterios informados y específicos, más allá de la coyuntura.

Legisladores ¡a estudiar!

Correo:grhhuizar@gmail.com

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