Opinión

Segunda vuelta: lección desde Perú

 
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Pedro Pablo Kuczynski

El 5 de junio no sólo se votó en México, también se votó en Perú. Allá se llevó a cabo la segunda vuelta de la elección presidencial. La segunda vuelta que tanta falta nos hace en el sistema político mexicano. La lección de Perú es clara de lo que significa para un país, pero sobre todo para el electorado, tener una segunda oportunidad ante las urnas, cuando ninguno de los candidatos tiene más del 50% de los votos.

El 10 de abril de este año, en la primera vuelta, Keiko Fujimori obtuvo el 40% de los votos, el doble que Pedro Pablo Kuzcynski (PPK). De hecho, sumados los votos PPK y Verónika Mendoza, que llegó en tercer lugar, apenas llegaron al 37% de los votos. Y sin embargo, este fin de semana Keiko aceptó su derrota en las urnas del domingo 5, por un estrecho margen de 0.80% y Kuzcynski será presidente.

La segunda vuelta significó la llegada de PPK y un gobierno muy distinto al que hubiese encabezado Fujimori. Kuzcynski llega acompañado de un equipo de técnicos y políticos honestos y sólidos; con probada experiencia en el manejo de la economía, gobierno y política social.

Keiko, en cambio, citando a Vargas Llosa, representaba “el retorno al poder de la mafia fujimorista”. El fiel de la balanza lo tuvo la candidata de izquierda Verónika Mendoza, que en los últimos días de la campaña anunció que votaría por PPK. Esa declaración fue, tal vez, lo que más le ayudó a Kuzcynski para ganar.

De ahí la importancia de una segunda vuelta, que significa la posibilidad de que incluso ante una elección tan cerrada, se construya una coalición de gobierno que le dé rumbo y certidumbre a un país. Esa sería la reforma que México requiere en su sistema político-electoral. El PRI se equivoca, como con la Ley 3 de 3, al detenerla.

Twitter:@julio_madrazo

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