Opinión

Sedesol prepara revolución en Liconsa

 
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Leche, Liconsa

La Secretaría de Desarrollo Social está analizando lanzar en unos meses una revolución en la forma en la que los beneficiarios del programa Liconsa reciben día con día millones de litros de leche. El cambio cimbrará la estructura operativa integral que durante años ha funcionado para 6.8 millones de mexicanos que reciben leche tanto en polvo como líquida a un precio “social”. Se trata de la adopción de tecnología de punta, que incorporará estándares de business intelligence y tarjetas con banda magnética. Veamos.

En México hay alrededor de 6.8 millones de personas que califican como beneficiarios de los programas de Liconsa, de los cuales 4 millones reciben leche líquida, mientras que 2.8 millones la reciben en polvo. Hay unidades familiares que reciben hasta 24 litros de leche cada mes. Tradicionalmente, el sistema de dispersión de este apoyo federal ha sido a través de una tarjeta de cartón que es perforada día con día al momento de recibir el litro de leche.

El problema con las tarjetas de cartón es que conllevan un control muy magro de la transacción. Por ejemplo, si una de las pequeñas empresas que entrega la leche dice que el día de hoy ya entregó y perforó 100 tarjetas por 100 litros, la Sedesol no tiene manera de comprobarlo. Se sabe que hay un mercado negro de leche, en el que algunos trúhanes hacen su agosto apoderándose de la leche en medio de la cadena de suministro, y vendiéndola para su beneficio personal. Corrupción, pues.

Hay quien apunta que incluso existen cafeterías y restaurantes en varias poblaciones que terminan vendiendo café con leche utilizando como insumo la leche de Liconsa. Claro que comprobarlo sería extremadamente difícil.

Pero lo que la tecnología permitirá será bajar los costos de la dispersión de este apoyo social. A través de una tarjeta de plástico con banda magnética, Liconsa tendría un control efectivo de las transacciones realizadas por cada beneficiario. En adición, se habilitaría una aplicación para que cada beneficiario sepa cuántos litros estarán disponibles cada mañana, a fin de saber si deben formarse más temprano (o más tarde) en la fila del reparto lácteo. Sobra decir que esta transformación le dará a Liconsa información en tiempo real (y control) sobre el beneficio asignado.

Esta automatización permitirá a Liconsa reasignar recursos cuando un beneficiario sea inexistente. Asimismo, y a sabiendas de que el 80 por ciento de los beneficiarios tiene acceso a internet —sobre todo a través de algún smartphone básico en la familia—, podrá habilitar otras funciones para reducirle costos de transacción a personas de escasos recursos.

Liconsa dejará de ser la caja oscura de manejo de recursos. Viene la transparencia.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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