Opinión

Se venden, único dueño

 
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De Jefes.

¿Recuerda los planes de desinversión de activos del conglomerado Alfa?

Los anunció desde mediados de febrero pasado y tienen como objetivo ajustarse a la realidad que vive la industria del petróleo tanto en precios como en la demanda.

En el caso de Alpek -su división petroquímica-, la empresa había iniciado la evaluación para la venta de sus negocios de cogeneración en Cosoleacaque y Altamira, éste último aún en construcción.

Dicen que para la primera ya hay más de 40 tiradores o interesados y que su venta podría concretarse en el segundo trimestre de 2017.

Los expertos hicieron cuentas y calculan que Cosoleacaque tiene un valor de 200 millones de dólares.

La empresa que dirige José de Jesús Valdez Simancas podría desprenderse de 100 por ciento de su participación o de una parte minoritaria en la planta. En este segundo escenario, Alpek mantendría la operación.

Los recursos que obtenga la empresa de esta transacción serán canalizados a la adquisición de las dos firmas químicas en Brasil. ¿Las ubica? Son Suape y Citepe, propiedad de Petrobras.

Por cierto, Valdez Simancas y su equipo estiman que la autorización de esta operación por parte de la autoridad antimonopolios de Brasil pueda darse hacia noviembre del presente año. Algunos expertos esperan que Alpek concrete la transacción antes.

VOLVO ACELERA EN MÉXICO
El año pasado fue difícil para la división camiones de Volvo México.

¿La razón? Los procesos electorales en 16 estados del país ocasionaron que los pedidos para renovar el parque vehicular prácticamente se frenaran.

Sin embargo, este año muchos de los gobiernos de los estados han reactivado la demanda de las unidades en aras de hacer más eficiente el transporte público, lo que ha beneficiado a la empresa de origen sueco.

Martin Lundstedt, presidente y director general de la compañía a escala mundial, destacó que México lideró el crecimiento de los pedidos que tuvo Volvo en América del Norte durante el primer trimestre de 2017.

Atención. Crecieron 34 por ciento con relación a los primeros tres meses del año pasado.

Según el ejecutivo, esto compensará el panorama negativo que tiene la empresa en otras regiones del mundo, como Europa y América Latina. México, salvavidas, pues.

¿ADIÓS A LOS SUBSIDIOS?
Con los nuevos topes de crédito del Infonavit y la creciente colocación de hipotecas por parte de los bancos, que se enfocan en los préstamos para la vivienda media y residencial, parece que los subsidios ya no son necesarios o indispensables en la compra de una casa o departamento.

Al menos es la percepción de Pedro Vaca, CEO de la viviendera Cadu.

El pasado 4 de abril el Infonavit elevó hasta en un millón 700 mil pesos su límite crediticio en hipotecas tradicionales, con lo que los derechohabientes de esa institución, que representan 75 por ciento de los clientes de Cadu, pueden optar por la adquisición de viviendas de más alto valor sin la necesidad de un subsidio del gobierno federal. Con base en lo que nos dijo el ejecutivo, este año buscarán disminuir de 60 a 35 por ciento la dependencia de la venta de vivienda subsidiada para incrementar su participación en la del segmento medio, aquella cuyo valor va de los 700 mil al millón de pesos. Al finalizar el primer cuarto de 2017 apenas contribuyó con 10 por ciento y la meta del viviendero es que alcance 20 por ciento al finalizar el año. Después de todo, tiene un mejor margen de ganancia.

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