Opinión

Se vale corregir

Ha transcurrido poco más de un mes desde el pasado 24 de marzo que se presentó por el Ejecutivo Federal la iniciativa de la legislación secundaria en materia de telecomunicaciones y radiodifusión. Como cualquier proyecto, se encuentra sujeta a análisis y discusión legislativa.

Válidamente podemos afirmar que vamos avanzando. Se ha difundido ampliamente la propuesta, la cual fue objeto de comentarios, precisiones, críticas y posicionamientos de las diversas fuerzas políticas. Ahora, hay que poner en blanco y negro la discusión.

Entre las críticas de mayor relevancia se encuentra la supuesta o real restricción al acceso a Internet, en razón de las disposiciones relativas a la colaboración con la justicia que, por mandato de ley, deberán llevar a cabo los operadores de telecomunicaciones.

A veces se proponen cosas buenas que parecen malas. Claramente, la finalidad de la iniciativa fue dotar a las dependencias de seguridad pública de mayor eficacia en el combate al uso de Internet y de las tecnologías de información (TIC´s) para la pornografía infantil, la piratería, fraudes comerciales como clonación de tarjetas, llamadas o mensajes de extorsión o el uso de dispositivos electrónicos para secuestrar personas. La intención no se encaminaba a cerrar vías de expresión pero las cosas, a decir verdad, fueron confusas.

El problema es serio y monumental. Según información de la Procuraduría General de la República, en 2013 los ciberdelitos en México representaron pérdidas por 3 mil millones de dólares.

De acuerdo a la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, la piratería ocasiona un daño de cerca de 75 mil millones de dólares anuales a las empresas dedicadas a las manufacturas nacionales, y se estima que la cifra podría crecer 9 por ciento en 2014.

Existen graves problemas por el abuso de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC´s) que debemos atender. En los trabajos legislativos se han corregido posibles fallas de la iniciativa del Ejecutivo, evitando cualquier viso de autoritarismo o restricción a los derechos humanos.

Tanto el Secretario de Comunicaciones y Transportes como el Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado de la República manifestaron que hay apertura plena para corregir y modificar el proyecto cuanto sea necesario en los temas que hemos venido señalando.

Entre otros aspectos, se dejará muy claro el principio de neutralidad de la red, como la libre elección de los usuarios para acceder a sus contenidos o servicios, sin que haya imposición o restricción alguna por parte del Estado o los operadores, bajo un marco de un Internet libre y para todos.

Existe voluntad política de enmendar y mejorar, de otorgar soluciones y alternativas a las principales preocupaciones que las diversas fuerzas sociales y políticas tienen en torno al proyecto. Hay un debate público y abierto dentro del proceso legislativo, por lo que los argumentos y análisis de fondo deben empezar a cobrar mayor fuerza y ganar terreno, dejando de lado las descalificaciones absolutas.