Opinión

Se unifican las previsiones de crecimiento para 2015

El Inegi reportó un crecimiento de 2.2 por ciento real anual en el PIB al tercer trimestre, y un incremento de 2.9 por ciento real anual en el IGAE de septiembre, cifras en línea con nuestras estimaciones presentadas en este espacio desde hace varias semanas al comentar los resultados del Índice Actinver de la Economía de México. (ver la edición del pasado 15 de septiembre en esta misma columna)

Hace ocho días le anunciamos nuestra revisión a la baja en el pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para el año entrante de 4.0 por ciento a un rango entre 2.85 y 3.00 por ciento en virtud de la guerra de precios que se está registrando en el mercado internacional del petróleo.

El gobierno ya hizo su parte al ajustar su presupuesto y al cubrir 100 por ciento sus ingresos provenientes de Pemex a un precio de 76 dólares en el mercado de opciones y tomando casi ocho mil millones de pesos del Fondo de Estabilización para asegurar los otros tres dólares adicionales para llegar a los 79 dólares en que se fijó el precio promedio base para el presupuesto 2015. El Estado mexicano no tendrá necesidad de recortar su gasto en el caso en el que el precio del petróleo siga cayendo. Sin embargo, la caída en el precio del petróleo tiene efectos colaterales en toda la economía: en el valor de la producción de hidrocarburos, en el empleo, en la balanza comercial, en el flujo de divisas, en el de inversión y en el valor del peso Mexicano, así como en la inflación.

En las previsiones del Banco de México, Agustín Carstens hace una reducción a un rango de entre 2.0 y 2.5 por ciento en el crecimiento de 2014 y de 3.0 a 4.0 por ciento para el año entrante.

Por su parte, el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, anunció un ajuste en sus expectativas de crecimiento a un rango entre 2.1 y 2.6 por ciento para este año y entre 3.2 y 4.2 por ciento para 2015.

Si tomamos como referencia el límite inferior en los rangos de pronósticos que hemos mencionado aquí para 2015, el de Banxico, el de SHCP y el nuestro, tendríamos un crecimiento esperado de 3.0 por ciento como un escenario de una buena probabilidad de ocurrencia, con la información disponible hasta el momento.

OPEP y China

Esta semana se llevará al cabo la reunión de la OPEP en el que algunos países están proponiendo recortar la producción para defender los precios. Venezuela en particular habla de llevar el precio de nuevo a 100 dólares y confirma que podría unirse a este esfuerzo.

Vemos difícil que Arabia consienta reducir su producción. Esta estrategia de guerra de precios está dirigida a limpiar del mercado a miles de productores pequeños en Estados Unidos, para mantener su participación de mercado.

Nuestro escenario más probable es que en esta reunión no se llegue a un acuerdo sólido, y que para los primeros días de diciembre Arabia anuncie de nuevo una revisión en sus cotizaciones. Sin embargo creemos que estamos cerca del piso en los precios.

El gobernador del Banco del Pueblo de China (Banco Central) Zhou Xiaochuan anunció un nuevo recorte en sus tasas de interés, cuestión que preveíamos en este espacio desde el pasado 3 de noviembre. Al anunciar el Banco de Japón una ampliación a su programa de compra de activos a finales de octubre, se ha causado una importante depreciación del yen de 106 a 118 por dólar. Los indicadores recientes de China nos siguen manifestando una continua desaceleración. Así que era probable que el Banco de China recortara de nuevo sus tasas para empujar su economía. Es previsible que varios bancos centrales anuncien medidas tendientes a mantener la competitividad de sus monedas.

El Banco de China ha estado inyectando también fuertes recursos a su sistema financiero, por lo que se está sumando al conjunto de bancos centrales que constituyen ahora los bancos que están creando dinero, como el Banco de Japón y el Banco Central Europeo, lo que está creando el fenómeno la “trampa de la Iliquidez”, que explicaremos en una futura colaboración.

Twitter: @ErnestoOFarrill