Opinión

Se une la izquierda

    
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San Lazaro. (cuartoscuro)

No lo dicen, no lo reconocen, pero los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) ya están juntos en la ruta política del 2018 y aceptarlo es como decir que han adelantado las campañas para la sucesión presidencial.

Por lo pronto, ayer anunciaron en San Lázaro que ambas fuerzas se unen con la finalidad de impulsar una agenda mínima de atención con los temas más sensibles del país y que éstos sean considerados dentro de la aprobación del PEF (Presupuesto de Egresos de la Federación) del año siguiente. La idea es defender las partidas presupuestales en los rubros educativo, salud y programas sociales, así como terminar con privilegios de la clase política.

El ejercicio parlamentario dado a conocer va más allá de la conformación de una agenda mínima con carácter legislativo que explore o explote puntos de vista similares, y la presencia en la sede de la Cámara de Diputados de Alejandra Barrales y Dante Delgado, líderes nacionales de dichas organizaciones, así lo confirma, aunque la dirigente del sol azteca haya definido el anuncio como un “ejercicio de reconstrucción”, donde no sean necesarios los procesos electorales para buscar coincidencias.

Aunque lo nieguen, la afinidad que los une es de tipo electoral y ese hecho adquiere un significado especial en la coyuntura que se vive al interior de la Cámara Baja con el tema presupuestal, ya que la alianza legislativa entre el PRD y el MC en términos de peso específico –la suma de ambos grupos apenas alcanza un total de 84 diputados, 60 del PRD y 24 de MC–, para efectos de aprobación poco puede hacer para influir en el proyecto de presupuesto que deberá contar con el voto a favor de las dos terceras partes de los 500 legisladores, trámite cuya fecha vence la primera quincena de noviembre.

De igual manera, la unión para defender causas comunes es usual en tiempos de análisis del proyecto presupuestal presentado por el Ejecutivo federal, pero ante los tiempos políticos que se avecinan pareció un acierto el anuncio; si nos apuran, podríamos decir que hasta había prisa para notificarlo. Era necesario mandar el mensaje que en materia de alianzas políticas estos partidos daban el primer paso y buscarán permanecer así en los retos electorales del año entrante y el siguiente, y si a ellas se suman otras fuerzas, mejor.

Pareciera que el objetivo de este pacto es llevar a Miguel Ángel Mancera como candidato del PRD y MC a la Presidencia de la República, pero también puede ser el inicio para buscar conformar un bloque de izquierda que derrote a la derecha (PAN) y saque al PRI de Los Pinos.

No hay que olvidar que el activismo político que despliega el exjefe del Gobierno capitalino a favor del Peje en Estados Unidos, tal como lo publicó El Financiero, es una prueba fehaciente de que se trabaja a favor de AMLO, además hay que considerar que Dante Delgado profesa especial simpatía por Ebrard, ahora falta saber si en esa suma está considerado el PRD.

La elección de gobernador en el Estado de México será el primer escenario donde se verá la fuerza de este bloque para después replicarlo en 2018; sin embargo, deberán ponerse de acuerdo para tener un candidato propio o sumarse al proyecto de Acción Nacional.

Lo que es un hecho es que desde ahora se mueven las aguas de la sucesión presidencial, en la cual se nota la mano de diversos actores políticos, unos en funciones y otros autoexiliados, como Marcelo Ebrard, quien teje fino para buscar que la izquierda en bloque vaya unida para apoyar a Andrés Manuel López Obrador.

Así las cosas, vamos a ver qué desenlace tendrá el bloque en la Cámara Baja y con ello valorar si tiene futuro, porque bien lo dijo Barrales la izquierda mexicana requiere una reconstrucción.



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