Opinión

Se reducen los 'pluris'

   
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Cámara de Diputados. (Cuartoscuro)

La idea de reducir de 500 a 400 el número de diputados federales, eliminando 100 de representación proporcional y eliminar a los 32 senadores electos bajo la misma figura, para quedar sólo en 96, no es nueva, pero ante los programas de austeridad y optimización del gasto público a partir del llamado “gasolinazo” el tema ya está en el debate público y forma parte de la agenda legislativa, aunque por cuestiones de índole política la iniciativa podría quedar únicamente en eso, una propuesta.

Es cierto, el debate en el Legislativo federal apenas empieza y aunque sus promotores vaticinan que las iniciativas serán dictaminadas y votadas en el pleno antes de que concluya el actual periodo ordinario de sesiones, las bancadas parlamentarias del PVEM, NA, MC y PES adelantan que no van a dejar pasar la propuesta del PRI y el PAN por considerar que “es una jalada”, “una ocurrencia”, “es demagogia”, entre otros calificativos que han dado a las iniciativas que hablan de reducir al Congreso, incluso varios de ellos amenazan con romper su alianza política con el Revolucionario Institucional.

Entre otros objetivos, las propuestas que al respecto se han presentado para su estudio, análisis y posible aprobación, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados, buscan básicamente generar un ahorro para el erario público; favorecer el sistema de partidos; y fomentar en mayor grado la participación, representatividad y profesionalización de la actividad legislativa.

Queda claro que el tema no es nuevo, pero en el marco del “gasolinazo” y el descrédito de la clase política el asunto ha ido alcanzando consensos favorables en el Legislativo y es bien visto entre la ciudadanía. Y no es nuevo porque las iniciativas en ese sentido formaron parte de las propuestas del entonces candidato del PRI/PVEM a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, y se firmó ante notario público el primer día de su campaña política.

Digamos que el tema se retomó, porque ya desde antes de esa fecha algunos académicos y estudiosos de nuestro sistema electoral adelantaban que un pendiente en el trabajo parlamentario era precisamente la discusión y aprobación de una reducción del número de diputados de representación proporcional de 200 a 100 y sumarlos a los 300 de mayoría relativa, lo que en total daría como resultado la composición de una Cámara Baja de 400 legisladores. Tal como hoy se propone, sólo que a este ejercicio de reducción ahora también involucran a la Cámara Alta.

Al respecto, Jorge Carlos Ramírez Marín, vicecoordinador del priismo en San Lázaro y uno de los impulsores de esa idea en la Cámara baja, señaló que la figura de los llamados diputados pluris ha dejado de ser funcional, ya que sus integrantes la conforman a partir de unas listas que proponen los partidos políticos y no siempre se elige a los mejores. “Muy pocas veces le atinan” los dirigentes partidistas, y en más de una ocasión “vemos en las listas a sus familiares y amigos”, añadió.

Pero en este debate no todos están a favor, también hay quienes están en contra, uno de ellos es el diputado del Movimiento Ciudadano, Manuel Espino Barrientos, quien ocupa un escaño por la vía plurinominal. Nos dijo que la propuesta del PRI es “verborrea, son circunloquios de temporada” y nos comentó que con ella pretenden recuperar algo del prestigio perdido, “pero aquí no pasa nada”.

Agregó que él presentó una iniciativa para disminuir de 200 a 100 diputados los electos bajo el principio de representación proporcional y otorgar 100 diputados por el sistema de primera minoría para las circunscripciones plurinominales, “para los mejores perdedores de candidatos de mayoría”, la cual, expuso, está congelada.

Unos a favor, otros en contra, lo cierto es que el resultado del debate en torno a este asunto es todo una incertidumbre, pues aunque hay opiniones mayoritarias en el sentido de reducir la carga burocrática, también es cierto que quienes hoy se oponen son los potenciales aliados políticos de quienes promueven dichas iniciativas, ello en el contexto de la sucesión presidencial que se avecina, y en ese escenario todo puede pasar.

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