Opinión

Se muere el SNTE; la CNTE se fortalece


 
El caos que ha vivido el Distrito Federal miércoles y jueves pasados, provocado por los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), forma parte de la estrategia de presión para evitar que se aprueben las nuevas leyes en materia educativa.
 
 
El caso es que la CNTE, al margen de sus eternas y voraces demandas económicas, no está de acuerdo en el sistema de evaluación que se propone ni la eliminación de las viejas prácticas sindicales para hacerse de una plaza docente.
 
 
Como sabe, por años las plazas se vendían al mejor postor; luego se hizo práctica general que se heredaran y recientemente se chantajeaba al gobierno federal y a los gobiernos estatales para crear plazas 'automáticas’ para los normalistas recién egresados.
 
 
El nuevo sistema que propone el gobierno federal establece que quienes aprueben un concurso de oposición para ser maestro tendrán un periodo de dos años de inducción, con un tutor, en los que serán evaluados para saber si realmente tienen los conocimientos y la vocación para ser profesores.
 
 
Se establecen programas de evaluación anual que si bien no implican el despido inmediato del docente, sí sirven de advertencia para que el maestro se prepare o corre el riesgo de ser removido.
 
 
La CNTE ahoga al DF con la intención de que este esquema, que contiene otros puntos con los que por fin el gobierno federal recupera la tutoría de la política educativa, sea rechazado.
 
 
Y mientras el domesticado Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), encabezado por tibio –con razón- Juan Díaz, ve pasar la discusión sin pestañear siquiera, la disidencia magisterial se abrogó la representación de los profesores… en perjuicio de la sociedad completa.
 
 
****
Dos semanas faltan para la presentación del primer informe de gobierno de Enrique Peña Nieto y las apuestas comienzan a correr: ¿irá a San Lázaro o solo enviará el documento como le permite hacerlo la Constitución?
 
 
El escenario que priva ahora en el Congreso no se parece en nada al que tuvo que enfrentar en su primer año de gobierno Felipe Calderón Hinojosa.
 
 
Peña tiene a su favor no sólo la construcción de acuerdos a través del Pacto por México, sino la disposición de haber escuchado en su momento a los dirigentes de las diversas bancadas en el Congreso.
 
 
Así que, por caliente que se ponga el debate sobre la reforma energética para cuando sea el primero de septiembre, Peña tiene el escenario puesto para acudir a San Lázaro.
 
 
Pero dicen que no irá.
 
****
 
 
Por cierto, los 241 diputados federales del PRI y los 28 del Verde Ecologista realizarán en conjunto su reunión plenaria previa a los periodos extraordinario y ordinario.
 
 
A la reunión, que se realizará los días 19 y 20 de este mes en el DF, acudirán los secretarios de Hacienda, Luis Videgaray; de Gobernación, Miguel Osorio Chong, y de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, para hablar de las reformas energética, hacendaria y financiera, que no será incluida en ningún periodo extraordinario porque se trata de reformas a la Constitución que solo pueden ser discutidas y votadas en periodos ordinarios.
 
****
 
 
En su campaña en pos de la presidencia nacional del PRD, Marcelo Ebrard insistió en Guanajuato en realizar un plebiscito para conocer la opinión “del pueblo’’ en torno a la reforma energética.
 
 
Ebrard dijo que a PEMEX le cuesta 7 dólares extraer un barril de petróleo que luego vende en 100 dólares. Así qué, ¿cuál necesidad de inversión privada? Mmmmmm…..