Opinión

Se llama insurrección

 
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Desabasto en Oaxaca

Oigo los lamentos del gobernador Gabino Cué: “…no pues sí, claro que los podemos desalojar, pero al rato se vuelven a poner en la carretera, ahí mismo o en otro lugar y no tenemos tanta policía como para volver a desalojarlos…”

En Tlacolula de Matamoros:
_Mire usté, tengo tres días buscando dónde encontrar la gasolina que necesito para trabajar, ¿no? Y no hay. La verdá no sé a quién pedirle me ayude. No hay nadie, ni los polis ni el Ayuntamiento, nadie.

_La tienda está vacía, no me llegan ni la mercancía ni los bultos que venían cada dos días. La gente me pide y yo no hago otra cosa que decirles, pus no sé, ya vendrán.

En Santa María Tlahuiloltepec:
A la entrada se ven tres camiones pintarrajeados con leyendas como: "Libertad a los presos políticos… cabrones sinvergüenzas". Más adelante se ve un montón de láminas y alambres retorcidos todavía humeantes.

Calle abajo, dos mujeres se mueven con timidez, se inclinan sobre un bote de basura; al principio lo hacen con temor y más tarde con energía lo vacían buscando algo que pueda ser comible.

_Pos tenemos ya una semana sin que abra la tienda, los hijos tienen hambre, ¡no hay quien nos resuelva lo que necesitamos! Dicen que la solución va a venir en aviones del Ejército.

En Salina Cruz:
La refinería está cerrada y en la puerta principal hay un grupo de 20 o más personas queriendo entrar, giran en redondo, se intercambian sus dichos y gritan a los guardias de Pemex que están del otro lado de la puerta alambrada: “ustedes pueden hablar con los de arriba, díganles lo que está pasando, no sean cabrones, hablen, llamen a quienes pueden empujar, ¡échenle ganas! Como si fueran un solo cuerpo, giran al unísono y van de un lado a otro, gritan su molestia y su desesperación.

En San Pedro Pochula:
_Sí, estamos esperando que la comida llegue en lanchas. No hay manera de que lleguen por la carretera, por eso nos han dicho que ya pronto llegarán las lanchas.

La gente está afuera de la escuela Leona Vicario. Padres de familia, funcionarios de la alcaldía y algunos maestros reclaman unos a otros sus derechos. Visiblemente molestos van de un lado a otro.

En Ciudad de México:
El secretario de Gobernación vuelve a declarar que, sin tocar la reforma educativa, la mesa de negociación continuará con diálogo abierto. Los diarios y los informativos señalan que el desabasto de medicinas, alimentos y de la gasolina amenazan con un estrangulamiento total a los estados de Oaxaca y Chiapas. En esa mesa, los dirigentes de la CNTE no se mueven un milímetro y los bloqueos de caminos continúan y seguirán con mayor intensidad. Esa dirigencia sabe la situación que se vive en Oaxaca y Chiapas, no ignoran que se trata de una emergencia. ¿Qué es lo que quieren?

Ya no es, nunca fue un conflicto sobre una disposición legal referente a la educación de niños y adolescentes. Es la búsqueda clara de llegar a un estado de emergencia y de desestabilización. Hasta ahora ha consistido en aprovechar y abusar de las formas de un Estado democrático atemorizado que no realiza las acciones que, a gritos, la dirigencia de la CNTE está provocando.

No conmueve a esos individuos el que prácticamente no exista aprovisionamiento en Miahuatlán, San Juan Cotzocon, Santa Catarina Juquila, Chapa de Corzo, Comitán, Jaltenango y decenas de comunidades en Chiapas y Oaxaca. La meta de la CNTE no es derogar la reforma educacional, su propósito es derrocar al gobierno federal, es hacer temblar al Estado nacional para imponer sus intereses.

Trailers, autobuses de pasajeros, camiones de carga y vehículos particulares están varados en caminos y carreteras desde hace varios días sin que se respete ninguna norma legal a pesar de desalojos frustrados, exhortos de la autoridad y reclamos de integración. Nada de eso funciona ni avanzará ya que ese grupúsculo, ligado a las corrientes más extremas, se ha instalado en eso que se llama insurrección, sublevación, alzamiento, rebelión de un grupo contra la autoridad. Este es un paso definitivo para minar la gobernabilidad de los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, y con ello elevar la mira.

Twitter: @RaulCremoux

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