Opinión

¿Se acabó la fiesta?

 
1
 

 

De Jefes.

Sí crecerá el número de pasajeros que reciban, pero más lento. Por eso, parece que la fuerte revaluación que observaron este año comenzará a menguar en los grupos aeroportuarios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Los analistas de Citigroup consideran que los grupos Aeroportuario del Pacífico (GAP), del Sureste (ASUR) y del Centro-Norte (OMA) podrían ver presionados sus costos de capital ante el esperado aumento en las tasas de interés a partir de una decisión en la Reserva Federal.

El sondeo de Bloomberg con analistas del sector estima que en los próximos 12 meses el precio de los títulos de GAP estará en 157.13 pesos, lo que implica un nulo potencial de subida sobre su nivel actual.

Para OMA, que este año ha ganado 27 por ciento, anticipa un avance de 11 por ciento y para ASUR un alza de apenas 3.7 por ciento, tras ganar casi 37 por ciento hasta este jueves. ¿Quiere ventanilla, pasillo o de plano un “upgrade” a primera?

Baeza y Vizcarra
Escriba esos dos apellidos en un papelito y guarde la anotación en un cajón. Queremos destacarle a dos personajes mexicanos muy mencionados como potenciales ganadores de algo mejor que la Lotería en dos acuerdos comerciales gigantes que procesa el país con otras regiones del mundo.

El primero, Eugenio Baeza Farés, de quien se conocen más sus jamones Sabori, Parma o Bafar.

Un próspero emprendedor chihuahuense que hace medio año se dio una vuelta por Los Pinos para presumir una inversión superior a 600 millones de dólares para ampliar su planta de procesamiento en Michoacán y llenar las esquinas de las calles mexicanas de Carnicerías BIF.

Su Grupo Bafar duplicó su valor y sus ventas de 2011 a la fecha. Este 2015 deberá cerrarlo con ingresos superiores al equivalente a 680 millones de dólares y su poco bursátil acción, subió 11 por ciento en un año.

El otro caso es el de Jesús Vizcarra, el de Sukarne, que instituyó la eficiente compra de ganado in situ recorriendo ranchos del sur del país en grandes campañas.

Ambos lucen como muy posibles ganadores de la apertura que ofrecerá el TPP a los alimentos mexicanos y, ojo, del Tratado de Libre Comercio con Europa, que estamos a punto de renegociar.

Concurso de primer mundo
Sirvieron los compromisos firmados con la OCDE, esa organización de países prósperos de Asia y Pacífico.

Por eso realizan una serie de cambios al interior del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) encaminados a cumplir lo acordado con esos convenios que van desde la instauración de un gobierno corporativo de la talla de las empresas globales, hasta nuevos mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.

El 28 de octubre el propio presidente Enrique Peña Nieto presumió que el nuevo aeropuerto es el primer proyecto de infraestructura que implementa estándares internacionales de gobierno abierto para las contrataciones que se realicen en su construcción.

Pero la transformación no se quedará en eso. Expertos de la OCDE trabajan con los directivos del GACM que dirige Federico Patiño en programas de capacitación para promover criterios de competencia y transparencia.

Además, reforzarán el área de comunicación y el órgano interno de control. Como muestra, transmitirán vía internet todos los procesos de licitación.

También te puede interesar:
El Arca de beber
Carretera sin garantía
Alberto Torrado todavía ve más ‘sazón’ en Alsea