Opinión

Salvando al soldado Moreira

 
1
 

 

Moreira.

Gil lo leyó con los ojos de plato y plata en su periódico El País en una nota de José María Irujo. La paráfrasis sería más o menos así: Humberto Moreira, mejor conocido por Gamés como El Macalacachimba por su proclividad al mambo, no estuvo sólo durante los ocho días en que fue retenido por las autoridades españolas en la cárcel de Soto Real, a 40 kilómetros de Madrid. Resulta que el gobierno de Peña Nieto movió cielo, mar y tierra para conocer la situación del acusado, atender a su familia y liberarlo.

Siempre según El País, la procuradora Arely Gómez llamó por teléfono a su homóloga Consuelo Madrigal, fiscal general del Estado, para conocer la posición de los fiscales españoles. Un vocero de la fiscalía dijo: “le respondió que el caso estaba bajo secreto sumario, que no podíamos darle ningún detalle y que la posición de la fiscalía es que ese señor debía permanecer en la cárcel porque los delitos eran muy graves”.

Una lástima que el cara’e foca no esté entre nosotros para reventarse en el amplísimo estudio El ruletero, mambo inmortal que retrata a Humberto Moreira: que sí, que no: el Macalacachimba. Ahora mal, hesita Gamés: ¿es correcto y legal que el gobierno de Peña ordene a su procuradora y a su secretaria de Relaciones Exteriores y a sus abogados que hagan todo cuanto esté a su alcance para liberar al exgobernador y expresidente del PRI bajo serias sospechas de fraudes descomunales? Gilga no lo sabe, pero el asunto huele a fruta podrida.

Gil caminó sobre la duela de cedro blanco y hesitó mientras sacudía el polvo de los libreros con el trapo de su alma: ¿y si Humberto Moreira fuera en realidad un emblema del priismo? No sólo del priismo, sino de una forma de hacer política en México. ¿Qué pasaría? Nada, o todo: mandamos a salvar al soldado Moreira y san se acabó. ¿Cómo la ven?

Sin albur.

EL CORUCO DÍAZ
No tomen a Gil por un irresponsable, pero lo que más le ha impresionado del supuesto desvío de 857 millones de pesos en que ha incurrido el gobernador Graco Ramírez en el estado de Morelos es que los haya empleado para remozar, o reconstruir, el estadio viejo de un equipo de futbol olvidado. Lo último que Gilga supo de los cañeros: Carlos Slim compró al equipo y buscó que su estadio fuera el Centenario y no El Coruco Díaz.

El año pasado, el Zacatepec llegó a cuartos de final de la Copa MX, le ganó a Oaxaca 2 a 1. Gran resultado. Caracho, el alma en pena de Agustín Díaz, El Coruco, debe volar sobre los ingenios azucareros.

¿Sabrá Graco Ramírez que El Coruco era un extremo volador del gran Zacatepec de los años cincuenta? Qué va a saber.

Gamés se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y hesitó (día de hesitaciones): ¿por qué gastan tan mal los gobernadores?

Sólo por su mala entraña. Sí, pero no, hay algo más: gastan muy mal, a tontas y a locas, y rinden pocas cuentas, o ninguna, a quienes los eligieron. Pero no nos vayamos a poner a disertar sobre el gasto público. Pablo Hiriart tiene razón: Graco resultó un pésimo gobernador.


DESPIDEN AL TEMO
Gamés no da crédito y cobranza. La Liga MX de futbol ha permitido que el América contrate a Cuauhtémoc Blanco para homenajearlo. Gil hesita: este grandísimo pillastre debería estar trabajando en la alcaldía de Cuernavaca en lugar de aceptar homenajes. Trabajando es un decir, Blanco y sus contratantes, el América y Televisa, podrían tomar en cuenta que el señor es un político que ha rendido protesta como alcalde y que al menos se ve mal que vista la casaca de las Águilas, un equipo privado, con intereses privados, en fon, Gamés no gastará saliva, o tinta, o bytes, en este asunto que parece sencillo y que nadie puede detener. Allá va el alcalde de Cuernavaca a jugar el último partido con el equipo de sus amores. Uta. Mecachis en veinte, exclamó Gilga en el amplísimo. Hesitar puede ser un arte, o una maldición, o una vergüenza.

La máxima de René Descartes espetó en el ático de las frases célebres: “Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

También te puede interesar:
Lana sube, lana baja
Ostentoso y austero
El Diablo acecha