Ventaneando los contrastes
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Ventaneando los contrastes

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Ventaneando los contrastes

07/12/2018
Actualización 07/12/2018 - 13:03

Hablando de casas y aeronaves presidenciales, quiero que lean esta historia, no voy a decir que increíble, pero sí extraordinaria. Es una historia de contrastes. Y la tenemos gracias a Pedro Sola, el personaje de Ventaneando.

El señor Sola subió hace un par de días a YouTube un video de casi veinte minutos donde relata sus visitas a Los Pinos.

En ese video habla de cuando estuvo ahí en tiempos de Vicente Fox y Marta Sahagún, y también relata una visita a Margarita Zavala, con quien, cuenta, luego viajaría desde la residencia oficial en helicóptero a Tlaxcala. Pedro Sola recuerda que tras la gira, que fue en pleno “miércoles” e incluyó un palomazo (cantada) que se aventó el gobernador tlaxcalteca cuyo nombre no recuerda, lo llevaron de Los Pinos a su casa en un “carrazo”. Por cierto, Sola está convencido de que el helicóptero en que viajó con Margarita es el mismo en el que luego perdería la vida el secretario de Gobernación Francisco Blake.

Sola publicó el video del que estamos hablando luego de que se supiera que él y sus compañeros de Ventaneando visitaron, a finales de noviembre, Los Pinos, donde por dos horas y media desayunaron y convivieron con Angélica Rivera y la hermana de ésta.

A partir del minuto 17:16, Sola nos cuenta esto:

“Una anécdota que me contó (Angélica Rivera). La niña chiquita, ella tiene tres, la niña chiquita de repente un día le dijo ‘oye mamá y ¿cómo son esos aviones dónde viaja toda esa gente?’. ¿Cómo, de qué me hablas? La niña, pues apenas estaba muy niña, se había subido al helicóptero y al avión presidencial y nunca se había subido a un avión de Aeroméxico. Entonces le dijo ‘ah, pues te voy a enseñar’.

“El caso es que organizó un viaje, creo que a Nueva York, y entonces se fue y se formó (mientras) el Estado Mayor Presidencial le decía ‘señora por acá por favor, sus maletas’ y (Angélica) decía ‘no, no, quiero que la niña vea de lo que se trata de hacer fila en el avión’.

“Pues ya se formó y la niña (decía) ‘ay mamá, estoy cansada’ (y Angélica) le contestaba ‘así se cansan todos, mi hijita, así nos cansamos todos para hacer fila en el avión’. Se subieron al avión y la niña estaba encantada porque se dio cuenta de cómo eran los aviones, en donde toda esa gente, que somos nosotros, pues, viajamos. Efectivamente, toda esa gente que es tan importante en el mundo, pues viven un poco fuera de la realidad y aparte pues también se acostumbran a lo bueno (…)

“Angélica Rivera desde luego que se va a acostumbrar a lo bueno, si está acostumbrada, pero ya está acostumbrada desde antes porque nos dijo que terminando el sexenio ella se iba a ir una temporada a Miami a un departamento que ella tiene allá, desde antes de ser famosa mujer, casada con un político. Ahí está, lo compró desde que era artista de Televisa. Entonces se va a ir para allá, a pasar una temporada, a descansar, a ser libre, y a vivir la vida”.

Sola cuenta además que en ese desayuno, Angélica Rivera –quien según él llevaba registro de todo durante su vida junto a Peña Nieto y va a escribir sus memorias– una vez quiso ir a una taquería de las Lomas que le gustaba, pero que no quería ir en el “convoy” de siete camionetas y hasta “ambulancia” en el que siempre salía, así que pidió que no le acompañara su escolta. Cuál sería su sorpresa, dice Sola que dice Rivera, que al llegar a la taquería, el del trompo de los tacos al pastor, o el de la cocina eran elementos del hoy desaparecido Estado Mayor Presidencial.

Háganse un favor, vean el video de don Pedro. No tiene desperdicio. Hoy el presidente viaja en avión comercial (con los asegunes que conté ayer aquí mismo), y no vive en Los Pinos.

Háganse ese favor, reitero, vean íntegro ese video y luego vean de nuevo la fotografía de Ignacio de Alba (@ignaciodealba) que el fin de semana pasado captó a la familia de Guerrero de bajos recursos en su visita a Los Pinos una vez que ese inmueble fue abierto al público.

Y en el colmo de la manipulación, luego de ver el testimonio de Pedro Sola, y de ver la foto de De Alba que levantó suspicacias de algunos y críticas de otros, lean estas palabras del autor de esa imagen que se publicó originalmente en Pie de Página: “Respecto al odio desatado en redes contra la familia que retraté. Mis preguntas serían las siguientes ¿Qué es lo que odian? ¿A los pobres? ¿Que estén en Los Pinos? ¿Que probablemente no tengan estudios? ¿Su ropa? ¿Qué puedan apoyar un proyecto político?” .

Ellos, la familia de Guerrero, tampoco conocen un avión por dentro, pero me temo que a ellos nadie los llevará a Nueva York para que vean lo que “viven” los que no viajan en aviones particulares u oficiales. Me temo.

Que pasen un buen fin de semana.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.