Las sumas de hoy, ¿la debilidad de mañana?
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Las sumas de hoy, ¿la debilidad de mañana?

COMPARTIR

···

Las sumas de hoy, ¿la debilidad de mañana?

23/01/2018
1
   

   

Ellos se perfilan para aparecer en la boleta en 2018. (Especial)
,

Cito a Germán Martínez, quien delineó un marco que, creo, ayuda a bajarle dos rayitas al desmayo que algunos experimentan al ver a políticos traicionar principios partidistas.

“No siempre la deslealtad acierta. Los ‘traidores’ deben saber que la infidelidad reclama el triunfo. Sólo les dará la razón. La traición no se contenta con el mero testimonio, no tiene atajos, pretextos, ni rutas intermedias. Traición sin eficacia es estupidez”, publicó en Reforma (20/12/17) el expresidente del Partido Acción Nacional.

Es temporada de banquetazos y defecciones. Unos se bajan del barco por desconfianza en el capitán (Luis Ernesto Derbez), otros saltan de un bote a otro ante lo que creen un inminente naufragio (imposible saber si éstos no están definiendo la tormenta que se avecina sólo a partir de lo que atañe a sus proyectos personales), y hay quienes se rinden a cambio de un feudo (Moreno Valle).

Pero será el tiempo el que diga qué 'traidores' fueron inteligentes además de oportunistas, y quienes además de traidores y oportunistas, habrán pecado de limitada astucia.

Algunas de las defecciones más llamativas –o ruidosas, según prefieran– son vistas por unos como signo de que la candidatura de Andrés Manuel López Obrador crece conforme toma velocidad el proceso electoral. Otros creen que, al contrario, vienen a debilitar el proyecto de Morena.

Quienes critiquen a un movimiento por ganar inesperados adeptos, podrán señalar tanto el oportunismo de los conversos de último minuto, como el de los que parecen no tener criterio alguno para reservarse el derecho de admisión; pero esos críticos difícilmente podrán argumentar que una inercia de ese tipo, alimentada por adhesiones, es per se una mala señal en una campaña electoral. “Miren cuántos tan distintos se suman a ellos, qué desesperados están, van a la baja”, dijo nadie nunca.

Además los chaquetazos no son ni nuevos ni necesariamente anómalos en un sistema donde el mayor poder lo concentran los líderes de los partidos y no el electorado (entre otras razones por la bendita no reelección –a punto de fenecer– y lo difícil que es ser candidato independiente). Máxime en un tiempo en que, como varios han señalado ya, en las urnas en 2018 los mexicanos no estaremos ante opciones forjadas a fuego por esta o aquella ideología. Ni Meade es priista, ni Anaya sabe lo que es creer en el derecho –defendido por su socio el PRD– de las mujeres a decidir, ni AMLO es… este... hmm… algo que no sea AMLO, es decir, contradictorio: el candidato de por el bien de todos, primero los pobres, ha montado esta nueva campaña en hombros de no pocos millonarios.

Pero más allá de las mezcolanzas de apoyos que veremos detrás de cada uno de los hasta hoy principales candidatos, es pertinente plantear la interrogante sobre si el pragmatismo aglutinante de hoy no será la debilidad de mañana.

Si alguien por un momento creyera en Meade y su promesa de renovación moral (wait, dónde hemos escuchado eso), ¿no sería un presidente lastrado por los Romero Deschamps y por la imposibilidad de juzgar a los Tolucos?

Si alguien pensara que Anaya realmente busca modernizar la política, qué garantía hay de que podría avanzar en ello sin antes desmontar los clientelismos perredistas.

Y si alguien cree que el Peje puede cambiar a México, qué garantía existe de que todos los que se suman hoy no se bajarán mañana, salvándose en el terreno seguro de un nuevo cargo, pero sin responder al jefe político que les sirvió de tabla de salvación.

Las sumas de hoy, ¿las restas de mañana?

Twitter: @SalCamarena

También te puede interesar:
Tarjetas Bansefi, el papel de Chiapas
El dinosaurio naranja
Miguel Hidalgo, orfandad electoral

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.