Opinión

Salud, la reforma
que viene

En este 2014, una vez superada la prueba de las leyes secundarias en telecomunicaciones, político-electoral, transparencia, etcétera, vendrá una reforma más y de enorme trascendencia y sentido social para los mexicanos: la de salud.

Para nadie es un secreto que la salud es uno de los temas de mayor preocupación para los mexicanos y que estamos muy lejos de contar con un sistema de atención eficiente y suficiente. La bomba de tiempo que tiene al borde de la quiebra al Instituto Mexicano del Seguro Social, por ejemplo, es sólo uno de los problemas enormes que enfrentan los sistemas públicos. Habrá que sumar la falta de recursos, infraestructura, medicamentos, equipamiento, densos y poderosos sindicatos que sangran al erario y una paupérrima cultura de la humanidad necesaria para atender a los enfermos y sus familias.

Se han explorado varias opciones para brindar una mayor y mejor atención con los recursos materiales y humanos actuales. Hace años, hubo voces que proponían un esquema de subrogación de los servicios de salud. Es decir, que el derechohabiente pudiera elegir el médico u hospital privado para atenderse, en lugar de las instituciones públicas que muchas veces son insuficientes e ineficientes. Así, el gobierno pagaría el monto de la atención de acuerdo con los costos de las instituciones públicas.

Por ejemplo, si en el IMSS o en el ISSSTE una operación por apendicitis cuesta 10 mil pesos, eso mismo pagaría el gobierno. Un acuerdo así se antoja difícil entre las instituciones públicas y privadas. Sin embargo, en la reforma de salud que presentará el presidente Enrique Peña Nieto sería posible.

Si a un derechohabiente del ISSSTE le conviene atenderse en una clínica del IMSS –porque le queda más cerca o lo que sea-, podría hacerlo. Se establecerían tarifas homologadas entre instituciones del sector salud y una ‘canasta básica’ de atención médica y hospitalaria que estaría incluida en la reforma. Así, de acuerdo al ejemplo anterior, IMSS e ISSSTE sólo intercambiarían servicios. Esperemos a ver qué pasa.

Por cierto…

Hoy se inaugura el Aeropuerto Internacional de Palenque, Chiapas.

Dicen los que saben que trazará la puerta de entrada al Mundo Maya.

Se invirtieron mil 200 millones de pesos en su construcción y, sin duda, será un detonador del turismo en esa región. Sólo el año pasado la impresionante zona arqueológica de Palenque recibió más de 775 mil visitantes. El presidente Peña Nieto y el gobernador Manuel Velasco lo pondrán en operación.
Hasta el viernes.

Twitter: @cachoperiodista