Opinión

¿Sabías que la vida financiera es un trueque constante?

     
1
     

     

Trueque financiero. Shutterstock

Queremos lo mejor: el rendimiento más alto en las inversiones, evitar incurrir en riesgos, tranquilidad sobre el futuro, gastar como reyes y ahorrar un porcentaje elevado del ingreso, pero es imposible tenerlo todo, hay que elegir una u otra cosa. Aunque no nos demos cuenta, hacemos intercambios en forma permanente.

Este sentimiento de agobio está bien explicado por un término económico que usualmente se expresa en ingles: trade off. La traducción literal sería “compensación” y el verdadero sentido sería lo que dejamos al tomar una determinada resolución. Por ejemplo, si trabajamos el fin de semana se presenta un trade off con la familia por cumplir requerimientos laborales.

Significa un sacrificio. Sin embargo, ante los recursos escasos siempre habrá algo que se deja. Incluso para quienes cuentan con mucho dinero, existe un límite en el cual deberán resolver con las opciones disponibles. Veamos algunos casos:

1.- Una decisión complicada es escoger entre corto, mediano y largo plazos. Por ejemplo, inversiones o proyectos personales que al pasar el tiempo son muy rentables; y en contrapartida, el ansia por alcanzar resultados rápidos impiden aprovecharlos. Claro, como diría John Maynard Keynes, en el largo plazo todos estaremos muertos y hay situaciones que ameritan prontitud.

2.- Si deseamos un rendimiento mayor, debemos aceptar un nivel de riesgo alto. Esto es un trade off que provoca angustia, porque la seguridad estará aparejada con menores ganancias.

3.- Tal vez el intercambio más claro es la disyuntiva entre ahorro y gasto. El guardar dinero conduce al consumo futuro, mientras el gasto inmediato permite disfrutar el recurso económico de manera inmediata. De aquí se derivan problemáticas frecuentes por el exceso de endeudamiento en aras de obtener un producto o servicio antes de lo que nuestro patrimonio lo respalde.

A eso nos referimos cuando decimos “no hay nada gratis”; detrás de cualquier alternativa siempre habrá algo que dejamos de hacer y consecuencias a valorar. Podemos envidiar la posición de una persona, pero deberíamos también identificar cuál fue su trade off para lograrlo. ¿Estamos dispuestos a llevarlo a cabo?.

El concepto está presente en lo cotidiano: cambiar de auto, casarse, tener hijos, independizarse, etcétera.

Por supuesto, no existe una respuesta correcta única, dependerá de las circunstancias y preferencias de quien esté tomando la decisión; lo importante es estar conscientes de ello para mejorar la elección.

Twitter y Facebook: @finanzasparami

También te puede interesar:
¿Quieres saber cómo evitar que te defrauden?
Sal de vacaciones sin dañar tus finanzas
¿Sabes cómo te afecta la elevación de las tasas de interés?