Opinión

¿Sabia virtud la de perder el tiempo?

Más allá del hermoso soneto de Renato Leduc, se dice con frecuencia que “el tiempo es dinero” en el mundo de los negocios, bajo un contexto de no perder ni un instante para generar recursos; esa misma idea podría ser aplicada en las finanzas personales.

En este espacio hemos venido insistiendo en la práctica de la planeación que debe ir acompañada de acciones concretas, al grado de ponerlas en la agenda diaria. A continuación algunos ejemplos.

1. Es una prioridad programar las revisiones presupuestales en términos de los gastos. Cuántas veces nos quejamos de que falta dinero y evitamos tomar papel y lápiz para saber en dónde está el problema.

2. Otro de los errores comunes es dejar pasar el tiempo con los créditos morosos y permitir que los recargos suban. El reto es atender el descalabro rápido, acercándose a la institución antes de que se dañe el historial crediticio y en un momento cuando todavía hay opciones para salir.

3. Todos los padres se preocupan por la educación de sus hijos, pero muy pocos tienen la visión de plantearse este requerimiento a largo plazo. El mejor periodo para armar un colchón y asegurar la universidad, es cuando son pequeños.

4. Cuántas historias conocemos de familias que nunca aprovecharon su edad productiva y la oportunidad de sacar un crédito hipotecario que les permitiera cubrir la necesidad de vivienda y dejar de pagar renta. Cuando llega la preocupación es demasiado tarde, porque ya no se es sujeto de crédito. Incluso, se desaprovecha la ventaja de los recursos de Infonavit.

5. Bajo el dicho de “yo no le voy a dar mi dinero a los seguros”, familias han quedado en el desamparo por un evento catastrófico. Los seguros son un complemento que bien administrado protege el futuro. Hay que darse el momento para analizar y decidir en torno a ellos.

6. Hay quienes se quejan por ingresos insuficientes. La pregunta es si ya buscaron otro trabajo o la forma de ascender en el que tiene ahora. Bajo un criterio de abundancia, es válido salir al mercado laboral a buscar otra oportunidad.

7. En el terreno de la inversión, es conveniente investigar la mayor rentabilidad del mercado y evaluar los riesgos. Incluso hay tiempos óptimos para hacerlo.

8. Lo que tarde o temprano llega es la edad del retiro y regularmente nunca nos detenemos a prever cuál es nuestra expectativa y cuánto requerimos de ahorro adicional para complementar la jubilación.

¿Será una sabia virtud perder el tiempo?

Twitter: @finanzasparami