Opinión

Saber de productividad para invertir

 
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Por Carlos Amtmann Ituarte.

Integrante del Comité Técnico Nacional de Capital Humano del IMEF.

Por la trascendencia que tiene invertir tiempo y dinero en prepararse dentro de los ámbitos laboral y empresarial, en el IMEF estamos interesados en la medición de la productividad y es por ello que en el Comité Técnico Nacional de Capital Humano, analizamos los datos que sobre la materia publica el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), enfocándonos en el crecimiento anualizado, las horas trabajadas y remuneraciones pagadas por cada una de las 67 ramas económicas que considera el organismo, así como por el nivel educativo.

Para quienes deseen saber cómo se calcula el crecimiento de la productividad en su trabajo, deben considerar que al crecimiento del valor de la producción, se le resta el crecimiento del valor de los factores abreviados como KLEMS: k por capital, l por laboral o remuneraciones al trabajo, e de energía, m por materiales, y s por servicios consumidos. La fórmula KLEMS mide el crecimiento del valor de la producción contra el crecimiento de estos cinco factores. Si la resta es negativa, la productividad bajó y viceversa.

Bajo este contexto, y con la premisa de que una estrategia central del Plan Nacional de Desarrollo es democratizar la productividad, es decir, hacer llegar sus beneficios a la pequeña y mediana empresa, observamos que hoy en día el sector con mayor incremento de su productividad es telecomunicaciones, registrando un repunte de 4.6 por ciento anual.

En el total de ramas económicas que integra el INEGI, el salario promedio de todos los trabajadores con educación alta (uno o más grados aprobados de licenciatura o de estudios técnicos o comerciales con preparatoria terminada y de posgrado), es poco más de 27 mil pesos sin impuestos; con educación media (mínimo bachillerato o estudios técnicos o comerciales incompletos), se gana en promedio 14 mil 500 pesos y con educación baja (máximo secundaria), el promedio es de 4 mil pesos aproximadamente, evidenciándose así, la disparidad existente entre uno y otro.

Los sectores donde más han crecido los salarios son: salud, autotransporte de carga y educación, registrando un crecimiento de 40 por ciento; muy por arriba de la inflación, ubicada en 2.13 por ciento el año pasado.

Otra industria que ha crecido de forma acelerada es la mensajería y paquetería, cuya productividad promedio registra un crecimiento de 2 por ciento cada año, mientras que los salarios aumentan anualmente 7.2 por ciento sobre la inflación para quienes poseen educación alta, 23.9 por ciento para los de educación media y 44.2 por ciento para los de educación baja, que quizá sean los mensajeros o estibadores, diciéndonos con ello que esta industria democratiza mejor su crecimiento en productividad.

Democratizar la productividad implica también reconocer los derechos de los trabajadores sobre sus invenciones y mejoras aportadas a la empresa donde trabaja y así generar nuevas inversiones como respuesta práctica a los programas de productividad que debe generar su comisión mixta de productividad y capacitación, como lo sugiere la nueva ley del trabajo.

En conclusión, los datos oficiales sobre productividad nos indican que una persona con alta preparación académica, gana en promedio 6.6 veces más que la de educación baja, además de que podemos saber cuáles son las industrias cuya productividad está creciendo y ofrecen mejores salarios promedio. No solo eso, también nos ayudan a saber cuáles son los sectores donde se amerita democratizar la productividad y con ello beneficiar al trabajador y al empleador.

El tema es trascendental y el IMEF pugna por avanzar en la materia, ya que no sólo implica elevar la productividad, sino hacerla incluyente, es decir, que las oportunidades y el desarrollo lleguen a todas las regiones, a todos los sectores y a todos los grupos de la población, logrando con ello combatir a la informalidad e incentivar la inversión en capital humano, innovación y desarrollo tecnológico, además de un ambiente de negocios más competitivo.

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