Opinión

¿Sabe usted cuál es el mejor hospital de México?

Como todos los meses de julio, el día de ayer se hizo público el ranking de los mejores hospitales en Estados Unidos. Los tres mejores son la Clínica Mayo, en Rochester; el Hospital General de Massachusetts, en Boston; y Johns Hopkins, en Baltimore.

El ranking se hace con estrictos criterios de evaluación con base en variables como: especialidades, reputación entre médicos, calidad de atención de enfermeros, índice de sobrevivencia, seguridad y prevención de los pacientes, infraestructura e instalaciones, entre otras. El usuario, autoridad o paciente puede consultar el índice y conocer los resultados por estado, ciudad o especialidad. El universo de hospitales evaluados fue de mil 907 de los cuales 283 tienen especialidad en diabetes, 226 de cáncer y 397 de gastroenterología, de un total de 16 especialidades.

La primera fuente de información de las variables son los propios hospitales. Los datos que sistematizan (sin violar la confidencialidad de datos personales) son los mismos en todos los casos. Hay protocolos clínicos y médicos que se siguen al pie de la letra para cumplir con la normatividad del Departamento de Salud, de los estados y con lo que las aseguradoras privadas exigen.

Nada de esto sería posible en México. Ni con hospitales del sector privado, ni con los hospitales o institutos del sector público. Aquí las catedrales de la medicina nos tienen a ciegas: no comparten información con sus pacientes, no sabemos si cumplen con los protocolos clínicos, no sabemos cuántas operaciones son exitosas y cuántas no, cuántos enfermos se sanan o mueren.

En Estados Unidos la autoridad obligó hace años a los hospitales a recabar esta información, básica para conocer su desempeño. Una vez establecidos los criterios, los hospitales se empeñaron en destacar y competir con base en la excelencia de los servicios que ofrecen. Aquí tampoco ocurre eso. Aquí, sobre todo los privados, existen gracias a la falta de un buen sistema de salud pública al que todos los mexicanos tengamos acceso. Los hospitales privados capitalizan (y con creces) el mercado de las clases media y alta que puede pagar un seguro privado. Con esas ganancias y mercado cautivo, ¿para qué mejorar el servicio, rendir cuentas o ser transparentes? ¿Quién necesitaría conocer cuál es el mejor hospital de México?