Opinión

¿Sabe cuánto riesgo está dispuesto a correr?

El riesgo está involucrado en cualquier decisión y sobre todo cuando se trata de inversiones financieras. Con todo y que hay algunas metodologías para medirlo, siempre habrá un alto grado de subjetividad.

Como ya se ha comentado en este espacio, el rendimiento esperado estará usualmente en función del riesgo asociado; por supuesto, siempre y cuando sea bien calculado y no se trate de una burbuja especulativa o fraude. Aun así, la resolución dependerá de cada persona y de qué tanto acepta la eventualidad de perder.

Si bien es recomendable reducir el componente emocional en las decisiones financieras, en la realidad es imposible eliminarlo del todo. Cada quien reacciona en forma diferente cuando se trata de una circunstancia en donde implica un rendimiento relacionado con la posibilidad de pérdidas o desastre.

En el entorno financiero este reto se ha encarado con un enfoque moderno de portafolio de inversión, en donde se calculan los rendimientos esperados, desviaciones estándar a lo largo del tiempo o el cálculo de la “beta” de una acción, entre otras cosas.

Sin embargo, la verdad es que en la mayoría de los casos desconocemos exactamente el riesgo a enfrentar, por ignorancia, por falta de información o, simplemente, porque no queremos saberlo; hay muchos inversionistas que eligen por corazonada.

Aun cuando las reglas para saber cuánto riesgo tomar son inexistentes, es obvio que la edad y el nivel riqueza son indicadores básicos. Racionalmente se debería estar tomando menos riesgo en la medida en que se acerque una jubilación y con un patrimonio exiguo. En contrapartida, sería de esperarse que un joven tenga tiempo para reponer una eventual pérdida, aunque es conveniente vigilar siempre su solvencia de corto plazo.

Hay tres elementos básicos para evitar riesgos innecesarios:

1.- Dejar de participar en los mercados en donde se desconoce su funcionamiento. En todo caso, antes de entrar, habría de llevar a cabo una investigación seria.

2.- No entrar a un mercado sin regulación de las autoridades, pues hay menos supervisión y existen mayores riesgos de fraude. Es importante comprobar la solvencia financiera y moral de la institución intermediaria.

3.- Pensar mil veces antes de invertir apalancado; es decir, en esquemas en donde la pérdida pueda superar el patrimonio.

Lo mejor es decidir los niveles de riesgo con base en un portafolio, en donde se tenga una mezcla de instrumentos y muy claros los montos de participación. Esto le permitirá dormir tranquilo y mantener su patrimonio a salvo.