Opinión

¿Sabe administrar el éxito? De eso depende su futuro

Con regularidad pensamos en las finanzas personales en torno a la administración de la escasez económica y encontrar la manera de que el recurso rinda lo más posible para ahorrar; sin embargo, un punto central es también saber aprovechar los golpes de suerte cuando se tienen ingresos por arriba de lo esperado.

Me decía un corredor de bienes raíces que regularmente tiene ingresos suficientes para mantener el flujo de gasto cotidiano y cuando llega a registrar un buen cierre de venta se premiaba llevando a su familia de vacaciones fuera del país. La gran pregunta en este caso que resulta común para muchos, es si había usos alternativos para ese dinero y con ello darle una mayor solvencia de largo plazo.

Una referencia obligada es el tener claro cuáles son los objetivos de mediano y largo plazo, porque de esa manera es posible poner un contrapeso cuando hay entradas inesperadas que podrían deberse a una buena comisión, un bono de productividad, una herencia o porque le ofrecieron un mejor trabajo.

El peor error es pensar que el ingreso adicional es solamente para gastarse en cosas que se había eximido en el pasado. Ponga en perspectiva esa entrada y pregúntese cómo le ayudaría para cumplir sus objetivos.

Con esto en mente, se puede utilizar el dinero para crear un fondo de contingencias para imprevistos; prepagar deudas que lo están ahogando en su flujo diario; adquirir un bien mueble o inmueble que le proporcione un mejor nivel de vida de largo plazo; o simplemente ahorrarlo para acrecentar un patrimonio para alcanzar otras metas de largo plazo, como el pago de la universidad de los hijos y el retiro.

Sobre todo si se tiene un ingreso variable se sugiere que la planeación del flujo sea con un lapso de tres a seis meses para evitar pasar de la opulencia a la pobreza en forma alternada.

Es decir, contabilizar los ingresos y gastos en un periodo de tiempo donde se tenga mayor certeza sobre las percepciones programadas. Con ello, si hay un entrada adicional, se podrá disponer de ella en función de cómo vaya su evolución en todo el tiempo elegido.

Ahora bien, las recomendaciones anteriores no significan ser aguafiestas para la celebración de un éxito, sino más bien que el uso sea razonado y ponderado con las mejores opciones. Es importante que la familia también sienta el avance económico y disfrute de una mayor abundancia, siempre y cuando sea con medida.

De nada sirvió el ingreso extra si se despilfarra en un santiamén, la sugerencia es que se pondere su uso con una visión de largo plazo.


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