Opinión

Rubido García, a limpiar la casa

El nuevo comisionado de Seguridad Nacional, Monte Alejandro Rubido García, encontró un desastre administrativo en la Comisión Nacional de Seguridad que recién encabeza.

Herencia de Manuel Mondragón y Kalb, Rubido García recibió un costal de quejas sobre la conducta -con trabajadores y proveedores- de la directora general de Programación, Organización y Presupuesto dela CNS, Adriana Flores Mijangos.

En los pasillos de la Comisión se lamenta el caos administrativo que priva a partir de la llegada de Flores Mijangos.

La funcionaria creció a la sombra de Mondragón y Kalb en la Policía del DF, en donde fue directora de Finanzas y Administración, directora de Recursos Humanos, directora de Evaluación y Control de Ingresos de la Policía Auxiliar y posteriormente directora Ejecutiva de Transparencia de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.

En su paso por la policía del DF, Flores Mijangos se autorizó un sobresueldo de 15 mil pesos mensuales a los 50 mil 704 que le correspondían, por lo cual fue requerida por la InfoDF para que explicara, a petición de un ciudadano, el porqué de esa sobreprestación.

No hubo una explicación legal, aunque sí comedida de la propia Secretaría de Seguridad Pública, pero el asunto generó las primeras inconformidades internas sobre el comportamiento de la funcionaria.
Flores Mijangos se caracteriza por su trato prepotente hacia subalternos y proveedores a los cuales maltrata y denigra.

Monte Alejandro Rubido tendrá que pensar, primero en ordenar la casa, antes de pensar en Michoacán, Guerrero o Jalisco.

Y es que, en una institución encargada de la seguridad del país, los compromisos políticos deben estar por debajo del deber y la obligación de que la CNS camine como mecanismo de reloj.

El comisionado llegó con buenas intenciones y programas; así lo hizo del conocimiento de los senadores que lo ratificaron en el cargo.

Pero debe recordar un pasaje bíblico: “un poco de levadura, leuda toda la masa’’.

Y lo sabe.

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El jefe de Gobierno Miguel Mancera contrató los servicios de la empresa francesa Triacaud Societè Organisè (TSO) para hacer un diagnóstico de la línea 12 que permita definir qué acciones se habrán de tomar para su reparación e iniciar su rehabilitación en el tramo elevado que imposibilita el uso de 11 estaciones. TSO ofreció entregar sus observaciones en cinco semanas, con un costo de 25 millones de pesos. A ver.