Prestaciones
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Prestaciones

26/07/2018

Los servidores públicos de mandos medios y superiores tienen algunas prestaciones que serán suprimidas. El seguro de gastos médicos mayores, la primera, con lo cual el ISSSTE tendrá más cargas para atender derechohabientes. Otra prestación es el seguro de separación individualizado. Sobre este tema quiero abordar una reflexión, ya que su diseño e instrumentación fue hecha por esta entonces servidora pública en Aseguradora Hidalgo, hoy Metlife.

Cuando fui Directora de Servicio Civil en la SHCP, ya Esteban Moctezuma había echado a andar un fondo de ahorro para los trabajadores sindicalizados y consiguió que de las cuotas sindicales la FSTSE aportara recursos para potenciar el ahorro y apoyar cada año, en agosto, el reparto para que lograsen hacer frente a los gastos escolares, inscripciones, libros, uniformes, o bien a otros gastos familiares. El FONAC sigue operando con éxito y constituye una prestación bien valorada.

Me tocó reorganizar el funcionamiento de SEDESOL, con Colosio a la cabeza, algunos servidores públicos de mandos medios y superiores tuvieron que adecuarse a nuevas condiciones. Se crearon nuevos puestos de estructura y se cumplió con el decreto de austeridad del Congreso. Como en muchos otros casos, cuando este tipo de servidores públicos se ven forzados a renunciar, normalmente por cambios de titulares o cambio sexenal, no se les liquidaba. Ha sido práctica común solicitar y obtener la renuncia sin mayores causales. Hoy algunos se defienden ante tribunales, pero es una práctica reciente, que seguramente se incrementará.

El caso era que muchos tras varios años de servicio, sin cobrar horas extras, tras un desempeño impecable, quedaban en la calle sin una sola protección. Pensé en hacer otro fondo de ahorro para estos trabajadores a efecto de proteger a sus familias en la transición hacia otro empleo. En servicio civil ya no me dio tiempo. Pero cuando llegué a Aseguradora Hidalgo, pensé en retomar esta idea. Conté con el apoyo de Santiago Levy, entonces subsecretario de Egresos, servidor público ejemplar que entendió la problemática.

La condición era que no se convirtiera en una prestación laboral, que fuese con cargo al trabajador en forma voluntaria. Con el conocimiento de los técnicos en seguros, creamos un nuevo producto. No fue un fondo de ahorro. Era una protección al servidor público en caso de separarse de su empleo, por cualquier motivo. Se trataba de cubrir ese riesgo. Para hacer atractivo el interés, se creó como una subcuenta del seguro de vida. Los fondos dedicados a este seguro son muy rentables por su plazo de maduración y su volumen, es una prestación obligatoria por ley.

Unir el ahorro voluntario del trabajador a estos fondos del seguro de Vidales daba acceso a mejor tasa de interés. Se operaría por descuento a nómina. Pero el problema implicaba que no existe una cultura de la previsión y del ahorro. Convencerlos de reducir su ingreso neto se antojaba difícil. Así pues la SHCP decidió poner un monto equivalente al que el servidor público ahorrase, para duplicar su ahorro y motivar esta cultura de la previsión, con un tope inicial que se ha actualizado. No fue fácil que se comprendiera el producto. Pero se valoró y se convirtió en una muy apreciada prestación. Con los años se incrementó el tope del monto del ahorro, se creó la posibilidad de incorporar más ahorro voluntario, ya sin recursos del gobierno, para crear un mecanismo que apoyase a los servidores públicos para acceder a tasas atractivas, a fin de cubrir gastos personales y familiares. Es una prestación muy apreciada.

También piensan desaparecerla por la contraparte de ahorro fondeado con recursos públicos. Entiendo la austeridad que AMLO persigue, y la necesidad de liberar fondos para dar las ayudas comprometidas en campaña a distintos grupos. Sin embargo; Carlos Urzúa y su equipo podrían considerar mantener este mecanismo para que los servidores públicos puedan sostener su ahorro en términos competitivos, ya sin la contraparte patronal. Al menos permitiría que quienes continúen prestando sus servicios pudiesen proteger su ahorro en términos competitivos. Y no tendría costo para el erario público. Al final los servidores públicos de carrera y con vocación son quienes dan operatividad y estabilidad a las instituciones, son aliados necesarios para impulsar los cambios.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.