Opinión

Ricardo Anaya, va

    
1
   

   

Anaya (Cuartoscuro)

Ricardo Anaya se apuntó, la semana pasada, varios tantos en su camino por la candidatura a la presidencia de la República.

Primero, la exitosa guerra relámpago que libró a propósito de los reportajes de El Universal. Porque no sólo denunció y responsabilizó al gobierno de la República, sino logró concentrar la atención en el pase automático del fiscal, bloqueó la instalación de la Cámara de Diputados, desacreditó a los senadores que votaron por Cordero y, finalmente, obligó al PRI y al gobierno federal a recular. Lo que ha llevado a los integrantes del Frente Ciudadano a declarar que ésa fue la primera victoria de la alianza de los tres partidos.

Segundo, el registró del Frente Ciudadano por México ante el INE, el martes de la semana pasada. La suscripción del mismo por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano despeja las dudas de si los perredistas disidentes serían capaces de boicotear la alianza con los panistas. Todo ha quedado atrás. El PRD se ha podado. Y a ello hay que agregar que Movimiento Ciudadano se ha sumado formalmente al proyecto del gobierno de coalición. La suma de los tres partidos es electoralmente fuerte.

Tercero, el registro formal ante el INE y la confirmación de que los partidos van decididos en ese sentido generará una sinergia. A lo que se suma la encuesta que publicó El Economista, el jueves pasado, en la que el Frente Ciudadano supera a Morena y la coalición del PRI con el Verde. En otras palabras, la expectativa de ganar la presidencia de la República generará incentivos que servirán para amalgamar e impulsar el Frente; toda proporción guardada, experimentará algo parecido al ‘efecto AMLO puntero’.

Cuarto, el eje toral de la coalición, por más que se engalane de personalidades u organizaciones civiles, son los tres partidos. Y el peso relativo de cada uno depende de su fuerza electoral. De modo tal, que el PAN y su presidente nacional, que ha sido el principal impulsor, llevan mano en la candidatura por la presidencia de la República.

Quinto, Anaya se fortalece porque la concreción del Frente tiene un corolario evidente: Margarita Zavala, que encabeza las encuestas y ha desplazado definitivamente a Moreno Valle, no tiene el perfil para abanderar la alianza de panistas, perredistas y mecedistas. Sus posiciones conservadoras en materia de derechos de las minorías y de la regularización del uso de la mariguana repelen a los votantes de izquierda y centroliberales.

Dicho todo lo anterior, el camino que falta por recorrer es largo y accidentado. El Frente aún debe resolver dos asuntos capitales: la definición de un método para seleccionar el candidato a la presidencia de la República y la elaboración de un programa común. El tiempo apremia. No se trata de cuestiones insuperables, pero podrían, sobre todo la primera, entramparse.

Por otra parte, Ricardo Anaya ganó la primera batalla contra el PRI y el gobierno de la República, pero no la guerra. El enfrentamiento está lejos de ser una cuestión personal, aunque pudiera haber algunos elementos de esa naturaleza. La disputa radica en una cuestión fundamental: el Frente Ciudadano complica el escenario para el PRI y su candidato, porque los refunde como tercera fuerza.

Pero además, el proceso electoral que en términos formales durará 90 días –a partir de que haya candidatos registrados en campaña– tendrá dos fases: la inicial y una especie de segunda vuelta. Al arranque se decantarán las fuerzas opositoras a AMLO. Y se sabrá entonces qué frente o coalición se ubicará como segunda fuerza, jalando del voto útil en la fase final.

Por lo que, desde ahora hasta que se produzca el decantamiento, el PRI y el gobierno, para utilizar una terminología maoísta, se enfrentarán a una contradicción secundaria (la lucha por el segundo sitio) y una contradicción principal (la lucha por impedir la victoria del populismo). Por eso, en el corto y mediano plazos la ofensiva contra Anaya y el Frente será total y sin contemplación alguna. Pero superada esa etapa vendrá la reformulación de alianzas contra el enemigo fundamental.

Twitter: @SANCHEZSUSARREY

También te puede interesar:

EPN, de cuerpo entero
Sheinbaum, lealtad ciega
Faramalla del hombre y el programa