Opinión

Retos para una mayor inclusión financiera

 
1
 

 

Inclusión financiera. (www.americaeconomia.com)

Pablo Cotler.

El autor es Director del Departamento de Economía, Universidad iberoamericana.

En los últimos años ha cobrado bastante visibilidad los esfuerzos por lograr una mayor inclusión financiera. La creacion de la CONAIF y la reforma financiera son medios para tal fin y como resultado de las acciones tomadas por el sector público y privado, la CNBV reporta que en la actualidad el 98 por ciento de la población adulta reside en municipios donde hay sucursales bancarias, corresponsales y cajeros.

A pesar de esta mayor infraestructura, los datos del Banco Mudial muestran que hay aún mucho por hacer: sólo el 27% de la población adulta posee una tarjeta de débito y sólo el 14% ahorra en una institución financiera. Mas aún, para el caso del 40% mas pobre del país, sólo el quince por ciento posee una tarjeta de débito y sólo el siete por ciento ahorraba en una institución financiera. Estas cifras son muy bajas. A modo de ejemplo, el Banco Mundial reporta que en America Latina el 40% de la población adulta contaba con una tarjeta de débito y entre los paises de ingresos medio alto la cifra llegaba al 46%.

Este bajo uso de los servicios financieros sugiere que la posibilidad de suavizar el gasto privado ante fluctuaciones del ingreso y la capacidad para obtener mayores ingresos a partir de préstamos, es baja. Sin embargo, ello pudiera estar subestimado pues los datos antes mencionados no consideran –entre otros aspectos- los servicios financieros que ofrecen instituciones formales no-financieras. Para el caso de México hay dos fuentes de financiamiento que tienen un rol preponderante entre empresarios y consumidores de bajos ingresos: el crédito de proveedores y el que se consigue a traves de las casas de empeño.

Respecto del primero, a fines del siglo veinte, el crédito de proveedores era la principal fuente de financiamiento a corto plazo en los Estados Unidos. Para el caso de México, las encuestas crediticias que levanta el Banco Central sugieren que esta es la fuente de financiamiento más utilizada por las empresas. Según la CNBV, el 60% de las pequeñas y medianas empresas se financiaba con crédito de proveedores, siendo su valor cinco veces superior al monto de los recursos propios utilizados. Y entre los micronegocios, el INEGI reporta que aproximadamente el 40% financiaba sus operaciones a través del credito otorgado por proveedores.

En lo que se refiere al crédito prendario, se estima que el 10% de la poblacion de Estados Unidos hacía uso de dicho financiamiento y en el caso de México la cifra ascendia al 13%. El valor promedio del préstamo que otorgan estas instituciones es inferior a los dos mil pesos, lo cual lo situa muy por debajo de lo que ofrecen entidades financieras no-bancarias (Socaps, Sofipos) que tienen por nicho de mercado a personas de bajos ingresos.

Tomando en consideración el objetivo que persigue la estrategia de inclusión financiera, resulta fundamental tener un mayor entendimiento de cómo operan y quiénes participan en estos mercados. Ello es necesario para entender las necesidades financieras de las poblaciones que se busca “incluir” y sus estrategias financieras. Además, puede coadyuvar a diseñar politicas para lograr productos financieros más adecuados y detonar un mayor competencia en los mercados crediticios, dos elementos fundamentales para elevar el uso de productos financieros por parte del 40 por ciento mas pobre del país. Finalmente, un mejor entendimiento de estos mercados crediticios –muy frecuentemente olvidados-, ayudará a evaluar si la estrategia de inclusion financiera debiera centrar sus baterías en una mayor presencia de las entidades bancarias. Si bien una mayor infrestructura bancaria puede ayudar, no es claro que la oferta disponible esté alineada con la demanda. Un ejemplo de tal situación puede ser visto a traves del escaso éxito que han tenido las cuentas basicas.

También te puede interesar:

Políticas públicas y familias en México

Valor y prudencia del Papa Francisco

Federalismo fiscal en la nueva Ciudad de México