Opinión

Reto al Estado

 
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Militares. (Cuartoscuro)

La violencia atribuida a bandas de narcotráfico parece haber adquirido nuevos bríos, mayor virulencia, cinismo y una fisonomía abiertamente desafiante hacia las instituciones de la República.

El reciente ataque perpetrado contra fuerzas militares en Culiacán con saldo de varios soldados muertos y heridos, ya no puede considerarse inédito ni aislado. Es la expresión del carácter abiertamente retador que ha adquirido la delincuencia en México y que se reproduce, de manera cotidiana, en diversas partes de la geografía nacional, trátese del llamado Cártel de Jalisco, de Sinaloa, del Golfo o de cualquier denominación que se adjudiquen.

La emboscada al convoy militar la madrugada del viernes pasado y la cantidad de bajas causadas, amén de los estragos en vehículos y materiales, dan cuenta de la capacidad de reacción, coordinación, movilidad, comunicaciones, volumen y potencia de fuego de los grupos criminales, sólo comparables a situaciones de carácter bélico que se suceden en otras latitudes.

El tipo y la intensidad de los ataques, la libertad de acción para perpetrarlos, el manifiesto control territorial ejercido y los recursos humanos, materiales y económicos de que hacen gala los criminales en la actualidad, le dan al fenómeno un carácter potenciado de amenaza a la seguridad interior.

Visto está que la captura o el abatimiento de sus más destacados cabecillas no han sido suficientes para mermar la peligrosidad y capacidad operativa de sus organizaciones, que parecen tener protección y estructuras de alta resiliencia y adaptación.

El reto que los delincuentes envían con el enfrentamiento ostensible y cada vez más frecuente a la institución militar, hasta hoy la más respetada socialmente y que soporta, no sólo el peso real del combate al crimen organizado, sino la confianza ciudadana en la tranquilidad interna del país, obliga a la revisión estructural, funcional y legal de la estrategia hasta ahora adoptada para su contención, que permita mostrar, sin retórica, toda la fuerza del Estado.

El autor es catedrático de la Universidad Anáhuac México Norte.

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