Opinión

Retan Sofomes
a otros jugadores

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Asofom

En julio de 2006 se liberó la actividad del arrendamiento y factoraje financiero e inició el fin de las Sociedades Financieras de Objeto Limitado (Sofoles), para dar inicio a las sociedades financieras de objeto múltiple (Sofomes).

Nueve años después, las Sofomes no reguladas, es decir, no asociadas a un grupo financiero (principalmente banco), siguen buscando su lugar dentro del mercado de intermediarios financieros especializados.

En la Novena Convención de la Asofom, Lamberto Corral, presidente de la asociación, lanzó el llamado y el reto a las demás asociaciones en las que participan otros intermediarios financieros, como la AMFE, la AMSOFAC, Amsofipo o el ConUnión, para hacer un frente común y tener mayor representatividad ante las autoridades financieras, ya que muchas veces son ignorados por éstas, e incluso para buscar un lugar en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), como lo tiene la banca.

Este llamado fue como una vuelta al pasado, en donde efectivamente hace ya más de diez años las convenciones de los intermediarios financieros especializados eran tan importantes como las convenciones bancarias.

Acudían almacenes generales de depósito, arrendadoras financieras, empresas de factoraje, uniones de crédito y Sofoles, quienes en un solo lugar discutían temas que les aquejaban y eran planteados directamente ante sus reguladores.

Hacer una convención en donde todos participen podrían decir en qué beneficia a los usuarios. Un sector unido que cumple con la ley y es reconocido, permite identificar a las figuras en las que se pueden confiar y, poco a poco, ir eliminando aquellas empresas que --haciéndose pasar por un intermediario regulado-- hacen fraudes. Esa es una de las ventajas.

Otra, en que se incrementa la competencia y en que representa una opción real de financiamiento para personas y empresarios. Corral es claro en su mensaje: urge que se unan. Habrá que esperar si hacen caso al llamado. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Huellas al postor
Preocupación y sorpresa hay entre diversas instituciones públicas que buscan utilizar la base de huella dactilares del INE para verificar en tiempo real si al menos la credencial está registrada y vigente y si corresponden las huellas, ya que por este proceso el INE pretende cobrar. La Condusef, por ejemplo, busca verificar que quienes les pidan un reporte del Buró sea la persona que dice ser. Hasta ahora les han comentado que cada consulta de huellas tendría un costo.

Con el incremento del robo de identidad, la base del INE de huellas dactilares se ha convertido en el centro de atención. La base ya es utilizada por instituciones privadas y falta aún que el INAI dé su opinión sobre si se violan o no los datos personales.

Twitter: @JLeyvaReus

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