Opinión

Respuesta de los mercados locales al drama fiscal en EU


 
El logro de un acuerdo en el Congreso de Estados Unidos para retrasar la fecha crítica del límite del endeudamiento no necesariamente constituye una solución a los temas fiscales en EU.
 
Al momento de escribir estas líneas el Congreso de EU se encontraba en negociaciones que pudieran derivar en el postergamiento de tal fecha crítica. Si bien un acuerdo de esta naturaleza contribuiría a relajar parcialmente los temores de mercado ante la posibilidad de un escenario de default, nada garantiza que el factor político no vuelva a pesar de manera similar en la proximidad de la nueva(s) fechas relevantes.
 
Sin duda, la incertidumbre fiscal va más allá del cierre parcial del gobierno de Estados Unidos y la proximidad del techo de endeudamiento (factores de corto plazo), se suma el sinuoso proceso político, la elevada carga de deuda pública y el aumento en el déficit estructural (éstos últimos con relevancia de mediano y largo plazos).
 
En este contexto, consideramos relevante apuntar algunos hechos estilizados respecto al comportamiento de variables financieras clave de camino a fechas críticas para el techo de endeudamiento, sea el 17 de octubre o alguna otra fecha en los meses próximos.
 
Para buena parte de las variables financieras locales relevantes, las últimas semanas han sido un déjà vu de la coyuntura similar entre julio y agosto de 2011 (considerando la vecindad de 20 sesiones alrededor de la fecha crítica).
 
Tomando en cuenta el comportamiento del mercado bursátil (IPC), la prima de riesgo soberano (EMBI+) y la tasa de interés gubernamental de largo plazo (10 años) en la proximidad de la fecha de alcance del techo de endeudamiento, su comportamiento en 2013 ha sido prácticamente un espejo de la experiencia del 2011. Lo mismo para su comparativo relativo con las mismas variables en EU.
 
Si bien los niveles de tales variables han sido distintos, su trayectoria ha sido muy similar: (1) tendencia a la baja en el índice de la bolsa; (2) incremento en la prima de riesgo soberano con cierta moderación en las sesiones más próximas a la fecha crítica, y (3) patrón de consolidación (lateralidad) por parte de la tasa de largo plazo a 10 años.
 
No obstante, la excepción es la dinámica del peso frente al dólar, tanto en su comparativo histórico como relativo a otras monedas emergentes. No descartamos que pudiera explicarse por la alta sensibilidad de la cotización peso/dólar al entorno económico en EU, donde el cierre parcial del gobierno genera cierto temor por tal entorno o la presencia de posibles nuevos lastres fiscales producto de acuerdos próximos. Adicionalmente, resultaría difícil aislar la sensibilidad a la coyuntura local, donde las discusiones en materia de reformas en el Congreso en busca de coincidencias se han intensificado y la economía ha mostrado signos de desaceleración, contrario a la experiencia en 2011 cuando la economía mostraba una tendencia de recuperación sostenida.
 
Twitter: @joelvirgen
 
Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.