Opinión

Respuesta a Marcelo Ebrard

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Marcelo Ebrard (ilustración)

Ebrard se dice acosado, “obligado a demostrar su inocencia”. Y me señala directamente de orillarlo a esa situación, “en lugar de exigirle a quienes lo acusan que aporten pruebas”, según lo expresó el propio exjefe de Gobierno a Ciro Gómez Leyva la semana pasada en radio.

No hay tal linchamiento, del cual soy enemigo. Ni para él ni para nadie.

Pero hacer preguntas a alguien no es obligarlo a demostrar su inocencia, sino pedirle que explique los motivos por los cuales actuó de una manera que dañó el patrimonio de la ciudad y le fastidió la vida cotidiana a 435 mil usuarios de la Línea 12, todos los días.

El Gobierno del DF debe llamar a Ebrard para que explique el desastre de esa línea, lo mismo que a Enrique Horcasitas, director del Proyecto Metro.

Publiqué en EL FINANCIERO la semana anterior que Ebrard tiene muchas preguntas que responder, y debe hacerlo ante una autoridad judicial.

Escribió Ciro Gómez Leyva que en su conversación con Ebrard, éste “puso el ejemplo del columnista Pablo Hiriart quien publicó el lunes que a cualquier gobernante que haya gastado 45 mil millones de pesos en una obra sin resultados, como la Línea 12 del Metro, se le deben hacer preguntas”.

¿Dónde está el acoso con ese cuestionamiento? Hay derecho a preguntarle, faltaba más. Ebrard no puede hacerse la víctima después de ese descalabro monumental que lleva 16 meses parado.

Agrega Ciro, en su columna de El Universal, que escribí: “Un desastre de esas dimensiones tendría ante un juez al gobernante”.

En efecto, yo publiqué eso, y lo sostengo.

Ebrard le dice a Ciro, en reclamo por mi afirmación, que “llevan todo el año señalándome, condenándome, y sigo sin saber de qué se me acusa concretamente”.

Hasta donde ha dicho la autoridad capitalina, Ebrard puede estar tranquilo pues no se le acusa de nada ni hay investigación que lo involucre.

Creo que hace mal el GDF, porque Ebrard debe responder preguntas tan elementales como ¿por qué adquirió su gobierno, por adjudicación directa, 30 trenes a la firma española CAF que no sirven para esas vías?

¿Todo fue culpa de Horcasitas, director del Proyecto Metro? Que se lo pregunten a los dos.

Horcasitas ya dijo que los trenes no son los adecuados para las vías construidas y por más que se reparen no van a quedar bien.

¿Entonces? ¿Quién o quiénes son los responsables de esa barbaridad multimillonaria? ¿Nadie?

No hay tal acoso, sino interés por conocer qué pasó. Y que se repare el daño causado a las finanzas de la ciudad y a los pasajeros que llevan 16 meses sin transporte.

Que diga Ebrard por qué le encargó el Proyecto Metro, como representante del gobierno de la ciudad, al hermano del vicepresidente de la empresa que contrató para realizar la obra civil.

Es elemental saberlo. Y Ebrard debe contestar a esa y muchas preguntas más acerca de la peor obra pública realizada en México. Ya ha tenido más de dos años para pensar las respuestas.


Twitter: @PabloHiriart

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