Opinión

Responsabilidad compartida en el desastre de 2010, insiste BP


 
En la primera semana del 'juicio del siglo' en Estados Unidos por la catástrofe ecológica que provocó en 2010 el derrame del pozo Macondo en el Golfo de México, se ha cumplido la estrategia anticipada por British Petroleum de compartir la responsabilidad con las firmas Halliburton y Transocean, aunque los testimonios más duros y reveladores apuntan hacia la propia BP.
 
Entre el martes y el miércoles, como segundo testigo en comparecer ante el juez federal de distrito Carl Barbier en Nueva Orleans, Lamar McKay, presidente de BP America durante el desastre, insistió en que prevenir los peligros de la extracción petrolera a más de mil metros de profundidad es un "trabajo de equipo", informó AP. "Creo que es una responsabilidad compartida, administrar la seguridad y el riesgo. Algunas veces los contratistas manejan ese riesgo, otras veces nosotros lo hacemos", dijo.
 
McKay, ahora titular de la unidad Upstream del gigante energético británico, también defendió la investigación interna que desarrolló, señalando una serie de errores por parte de los trabajadores de la plataforma Deepwater Horizon —11 murieron en el estallido que detonó la fuga de más de 4 millones de barriles de crudo del Macondo— y de las otras compañías involucradas, pero sin tocar al mando superior de BP.
 
"Creo que fue una averiguación sustancial, creo que aprendimos lo que pudimos del trágico accidente y estamos tratando de poner en práctica esas cosas ahora", expuso el alto funcionario, quien ya en mayo de 2010, un mes después de los hechos, recalcó bajo juramento en el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado que Transocean, propietaria de la plataforma que alquiló a BP, tenía a su cargo la perforación del pozo.
 
Sin embargo, ayer Mark Bly, exvicepresidente ejecutivo de BP para seguridad y riesgos operativos, manifestó en el tribunal que la investigación interna, que él mismo encabezó, no tuvo como objetivo aclarar el desastre con "lentes de responsabilidad".
 
Ahorrar dinero
 
Previo al testimonio de McKay, indica Reuters, Robert Bea, ingeniero forense de la Universidad de California en Berkeley y exconsultor de BP, abrió fuego contra la empresa al subrayar que "hay amplias evidencias de intensa presión dentro del sistema para ahorrar tiempo y dinero. Con el estrés y la presión vienen los sacrificios en la seguridad". Bea, también cofundador del Centro para Manejo de Riesgos Catastróficos en Berkeley, aseveró que BP no puso en funciones un programa de seguridad de dos años en la Deepwater Horizon.
 
"Es una falla clásica de dirección y liderazgo en BP", aseguró el experto, quien también investigó el derrame en Alaska del buque tanque Exxon Valdez de 1989 y las fallas en los diques de Nueva Orleans tras el paso arrasador del huracán Katrina en 2005.
 
Bea no sólo se quitó la presión de Mike Brock, abogado de BP que argumentó que la firma permite a contratistas como Transocean asumir la responsabilidad de las operaciones en las plataformas si sus sistemas son compatibles con los suyos, sino que también enfatizó que "financieramente BP tenía los recursos para poner en práctica un sistema de seguridad de procesos, que habría evitado el desastre del Macondo".
 
Luego de que uno de los abogados de los demandantes exhibió declaraciones de Tony Hayward, extitular de BP, quien reconoció que "indudablemente" dicho sistema pudo impedir el derrame de crudo, Bea indicó que la cultura de BP, basada en que "cada dólar cuenta", quedó de manifiesto en un correo electrónico enviado por John Guide, jefe del equipo que trabajó en el Macondo en 2009: "La DW Horizon aprovechó cada dólar desde que llegué aquí hace 18 meses. Le hemos ahorrado millones a BP y nadie tuvo que decirnos".
 
Barbier, quien trabaja sin jurado debido a leyes marítimas que los especialistas consideran obsoletas y complejas, tendrá que sancionar a BP —y en su caso a las otras empresas— con sumas que van de 4,500 a 17,500 millones de dólares, si determina que incurrieron en negligencia grave según la Ley de Agua Limpia.