Opinión

Responder a Cuarón

El presidente Peña Nieto contestó inmediatamente que dará respuesta a las preguntas sobre la reforma energética que el cineasta y ganador del Oscar Alfonso Cuarón le envió este lunes. Son 10 preguntas concretas que su Administración puede y debe responder, sin retórica y con claridad.

Comienzan a producirse señalamientos serios en torno a la falta de argumentos y la poca capacidad que el Gobierno federal ha demostrado en las últimas semanas para defender sus propuestas y reformas. En particular, ha faltado una postura pública y convincente en torno a los debates de las reformas en materia de competencia económica, telecomunicaciones y política.

Dado el desencuentro y revés que ha enfrentado el ritmo legislativo en el Senado, con las reformas ahora pospuestas a periodos extraordinarios, la Administración del presidente Peña tiene que salir del sigilo que le permitió avanzar vía el Pacto por México, y ganar el debate a la usanza de lo que en Estados Unidos acuñaron como “Going Public”. Es decir, convencer a los ciudadanos para ejercer presión en la coalición legislativa que se requiere para avanzar una reforma; presionar a los políticos desde la base ciudadana. Es la única manera de contrarrestar las cadenas humanas, en Twitter o en Avenida Chapultepec, que irán creciendo ante el vacío de argumentos. Será importante responderle a Cuarón al tiempo de enviar la iniciativa de leyes secundarias. No porque sea el primer director mexicano con un Oscar, sino por la obligación que tiene todo gobierno democrático de trabajar convenciendo, y el derecho ciudadano a debatir.

Cuarón termina sus cuestionamientos preguntándole al presidente si “¿Cree realmente que el Estado mexicano tiene los instrumentos para llevarlas (las reformas) a cabo con eficacia, sentido social y transparencia?“. Eso sólo lo podrá ir contestando la historia. Hoy la respuesta en mi opinión es que el Estado mexicano tiene los instrumentos y las instituciones, pero que la experiencia demuestra que más allá de la letra escrita, son las personas las que finalmente hacen la diferencia. Yo añadiría a lo expresado por Cuarón, ¿tendremos a los líderes políticos, servidores públicos y empresarios que el país necesita?