Opinión

Reportes e inversión en capital markets

Dos hechos rodean el mercado de capitales vinculado al negocio inmobiliario y proyectos de infraestructura. Nos referimos a los resultados de la inversión vía las Administradoras de Fondos de Ahorro para el Retiro (Afore) y al reporte al segundo trimestre del año.

Los últimos datos oficiales revelan que al cierre de junio pasado la inversión en Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) y Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) alcanzó 102 mil 780 millones de pesos.

Los recursos liberados a través de la inversión ejercida por las Afore fueron equivalentes a 15 por ciento de la tenencia total de valores en inversión productiva.

Un aspecto relevante que ha despertado inquietud es el ritmo de inversión de estos recursos en el financiamiento de obras de infraestructura y actividades industriales, comunicaciones, energía y carreteras, entre otros.

Lo anterior, porque se sabe que los múltiples procesos de transparencia en la evaluación de las inversiones está haciendo que la validación de inversiones tome más tiempo del debido y evitando que entidades como Durango, Estado de México, Michoacán y Morelos que ya tienen proyectos fondeados por este conducto, dejen de captar recursos para sufragar el costo del desarrollo de obras de infraestructura.

Más aún, qué pasaría si el proyecto de generación de energía hidroeléctrica en Nayarit, con beneficio a 185 mil hogares y otro en Oaxaca donde se busca generar energía eólica, estuvieran detenidos ante los múltiples trámites por los que hoy debe reportarse a la Consar, la inyección de recursos a través de los CKD.

Alcanzar mayores niveles de inversión vía Afore o vehículos financieros privados es ir en el mismo sentido que las tendencias de las economías desarrolladas, que día a día reducen el valor de las aportaciones de recursos gubernamentales en obras de infraestructura.

Es por ello que en México queda claro que el ritmo de nuevas emisiones de este tipo de vehículos ha perdido el dinamismo que marcó la época previa a la salida de Fibras, donde el ahorro de los trabajadores se ha ejecutado vía la compra de acciones en 500 propiedades distribuidas en 50 ciudades en el país, así como la participación en 53 desarrollos hoteleros, en 193 inmuebles de la industria de manufactura y 32 desarrollos comerciales.

De ese tamaño es la relevancia de la diversidad y soporte que pueden aportar al mercado mexicano de capitales las diferentes Afore del Sistema de Ahorro para el Retiro.

Otro aspecto que no se puede dejar de lado son los reportes trimestrales. Por tamaño de mercado, destaca Fibra Uno que en el periodo reportó una utilidad operativa neta (NOI) 8.0 por ciento mayor a lo previsto por analistas e ingresos de mil 982 millones de pesos, superiores 109 por ciento en el último año.

Igual ocurrió con los ingresos consolidados, basados en el portafolios de 290 mil metros cuadrados más de área rentable bruta (ARB). Un dato relevante es la reducción en los gastos de mantenimiento del portafolios.
Como se ve, y a pesar de que los análisis sobre el desempeño de los fideicomisos requieren mayor profundidad, poco abunda sobre aspectos específicos que experimenta cada nicho de mercado, la industria sigue en su proceso de consolidación.

El reto será, según voces que empiezan a reproducirse, que el saldo de la depuración y consolidación sea en general positivo ante condiciones macroeconómicas que podrían modificarse hacia el último trimestre de este 2014.

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