Opinión

Replantear la política de desarrollo urbano

 
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Reforma CDMX

La semana pasada se llevó a cabo en Quito, Ecuador, la cumbre Hábitat III en la que se supone se abordarían estrategias de desarrollo urbano para los próximos años. Como señaló The Economist, si el asunto “fuera serio” no se organizaría una cumbre cada 20 años. Los países asistentes, incluido México, firmaron el documento la Nueva Agenda Urbana que pretende ser una guía para el desarrollo de las ciudades, aunque en opinión de esa revista sólo es “una síntesis de términos de moda: resiliencia, participación, inclusión social, etcétera”. Nada de fondo ni acciones concretas.

En México las cosas no son muy distintas. De no ser por el hiperactivismo de Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), todas las actividades de esa dependencia pasarían desapercibidas como sucedió en los primeros tres años de esta administración (y en las anteriores), a pesar de lo que cuesta la dependencia. Para 2016 tenía un presupuesto autorizado de 26.5 mil millones de pesos —buena parte destinado a subsidios a la vivienda—, mientras que para 2017 se proponen 16 mil millones de pesos.

Costo elevado y muchos recursos; sin embargo, la magnitud del recorte propuesto para el año que entra (39.6 por ciento) pone de manifiesto la baja prioridad que el mismo Ejecutivo federal le asigna a las funciones de esa secretaría. En el marco del fallido 'presupuesto base cero' hubiera sido mejor desaparecerla, dado que cada vez hace menos: en el ámbito agrario sólo quedan labores registrales, que realiza el Registro Agrario Nacional, y de solución de conflictos a cargo de la Procuraduría Agraria y los tribunales especializados; en materia de desarrollo urbano y territorial las políticas que dicta son de alcances muy limitados, en la medida que las autorizaciones de usos de suelo y de propiedad son facultad de los municipios; y, en vivienda, la Comisión Nacional es la que tiene las facultades operativas.

Sería deseable replantear la política de desarrollo urbano y territorial, así como el rol de la Sedatu en su definición e instrumentación. Si bien intervienen múltiples factores, sin duda uno de los de mayor relevancia es el tema de los catastros y su vínculo con el impuesto predial. El registro catastral no sólo es fundamental para conocer las características de los predios para la planeación urbana y el ordenamiento del territorio, sino que es un instrumento básico para otorgar certidumbre jurídica al patrimonio físico de la población.

De acuerdo con el Inegi, las bases cartográficas de los municipios registran 21.5 millones de predios en archivos digitales, lo que representa sólo 63 por ciento del universo de registros de predios privados en los padrones catastrales; esto es, sólo dos terceras partes de los predios están debidamente registrados y sistematizados. Además, según el Censo Nacional de Gobiernos Municipales y Delegacionales de 2015, 57 por ciento de los municipios del país no realizan valuaciones a los predios (mil 406 de dos mil 456), lo que incide en la precariedad de las finanzas municipales, ya que el impuesto predial es o debería ser su principal fuente de ingresos, sino en los mercados de bienes patrimoniales, incluyendo los hipotecarios.

A pesar de los avances en materia catastral en los últimos años y de los esfuerzos institucionales para su modernización, México todavía está muy lejos de países con un nivel de desarrollo similar. Ese también es el caso de la recaudación por impuesto predial: en México es equivalente a 0.3 por ciento del PIB, con lo que se ubica en el último lugar de los países de la OCDE, que registran un promedio de 1.8 por ciento del PIB.

Así, el ámbito catastral-usos de suelo-predial debiera ser de atención prioritaria para la estrategia de desarrollo urbano y territorial y, por ende, para la Sedatu. Ello requeriría modificaciones legales o, al menos, establecer acuerdos de coordinación para relevar de las funciones a los municipios o bien apoyarlos para un mejor desempeño en el marco de la nueva Ley de Asentamientos Humanos.

Twitter: @ruizfunes

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