Opinión

Regresar sin haber salido. Los niños retornados en las aulas de México

27 octubre 2016 5:0
 
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ME. Protege a tu hijo cuando esté en la escuela.

Por Carla Pederzini Villarreal.

Hoy en día el número de mexicanos que regresa de EEUU a México es mayor que el de los que salen de nuestro país. Esta nueva realidad migratoria marca un hito en nuestra relación con el vecino del norte y genera nuevas preguntas acerca de sus implicaciones en las familias que han participado en el fenómeno migratorio de México a Estados Unidos y que se encuentran marcadas por el mismo. Uno de las grandes problemáticas que ha generado el retorno de los migrantes es que junto con ellos regresan sus hijos. Una parte de los niños que retornan son mexicanos que migraron junto con sus padres, mientras que otros nacieron y fueron socializados en Estados Unidos. Obviamente la incorporación de estos niños al sistema escolar mexicano supone un gran reto puesto que en muchas ocasiones se trata de niños con poco dominio del idioma español y que solamente han participado en el sistema educativo de Estados Unidos. Resulta de gran relevancia preguntarse cómo se pueden fomentar las oportunidades de aprendizaje en las aulas mexicanas para los niños que se identifican como estadounidenses.

Se ha reportado en la literatura que existen carencias en términos de preparación y recursos para satisfacer las necesidades particulares de los niños retornados. La mayoría de los maestros no habla inglés y las escuelas no tienen la práctica de evaluar lo que los estudiantes sabían y hacían en inglés.

Un estudio nuevo realizado por Jensen, Mejía y Aguilar reporta que el número de niños retornados nacidos en Estados Unidos pasó de 320,851 en 2010 a 412,246 en 2015 (22%). El número de retornados nacidos en México durante este período disminuyó precipitadamente en el quinquenio (una disminución de 94%). De aquí que el número total de niños retornados alcanzara los 444,766.

El mismo estudio documenta que existen grandes variaciones en el porcentaje de niños afectados por la migración por estado. En Guanajuato los niños con familiares directos en Estados Unidos representan el 8.21% del total de la población infantil en 2010, comparado con 0.40% en Baja California Sur. En 2015, 7.04% de los niños en Baja California eran retornados nacidos en Estados Unidos, comparado con 0.17% en Chiapas y 0.27% en Yucatán. Entre 2010 y 2015, el número de retornados nacidos en Estados Unidos, aumentó en todos los estados (con excepción de Tamaulipas). En algunos municipios el número de niños retornados alcanza niveles por encima del 20% (23.7 en un municipio de Sonora).

La calidad de los salones de clase en donde se ubican los niños retornados debe de contar con características especiales en relación a varios aspectos: calidad general, calidad local y tiempo de instrucción. A partir un estudio cualitativo llevado a cabo en Aguascalientes, Jensen et. al. encuentran que los salones de clase de tercero de preescolar y de primero de primaria en Aguascalientes presentan fortalezas en términos de calidad general pero resultan deficientes en términos de calidad local. Resulta de particular preocupación para los autores el bajo nivel de conexión de la enseñanza en estas aulas con lo que saben y hacen los niños fuera de la escuela. Esta desconexión es especialmente problemática para el aprendizaje y el desarrollo de los niños retornados cuyas experiencias son diferentes a las de sus maestros y compañeros de aula. Mientras que en Calvillo— que entre los municipios en Aguascalientes tiene el mayor número de niños retornados— las aulas muestran un mayor soporte emocional, una mayor organización del salón de clases y apoyo pedagógico en términos relativos; también muestran la menor calificación en aplicaciones a la vida.

Las estimaciones que ofrecen los autores sobre la cantidad de niños retornados y afectados por la migración en los diferentes municipios, se pueden utilizar para identificar a las comunidades y escuelas altamente afectadas por migración reciente en todo el país. También se deben realizar evaluaciones más amplias y completas de las necesidades de aprendizaje de los niños retornados, y se podrían realizar intervenciones para desarrollar y probar mejoras educativas donde sean necesarios. Los autores sugieren que en muchos casos se requiere la revisión de las medidas vigentes o la implementación de nuevas medidas para el desarrollo de oportunidades de aprendizaje en los salones. Esto incluye protocolos de observación, portafolios de evaluación, auto-reportes de los profesores, reportes de los niños, encuestas administrativas y recolección de artefactos del aula como muestras de trabajo de los estudiantes.

*Los resultados que se presentan en este artículo provienen del artículo “Oportunidades de Aprendizaje en el Aula para los Niños Retornados a México” de Jensen B., Mejía y Aguilar, en proceso de publicación.

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