Opinión

Reformas locales: cuatro señales de que los mercados podrían estar mirando en otra dirección


 
 
El renovado momentum de reformas a nivel local ya está aquí, materializado en sendas propuestas de reforma energética de distinto alcance. No obstante, en contraste con la primavera de este mismo año, los mercados locales no parecen reflejar el optimismo observado con la primera entrega del proceso de reformas.
 
 
Presentamos al menos cuatro evidencias de que son otros los factores que se encuentran posiblemente eclipsando la posible lectura positiva de un renovado proceso de reformas.
 
 
Primero, el comportamiento del peso frente al dólar en la última semana, con un debilitamiento acumulado de 3.7% entre el viernes 9 de agosto (previo al anuncio de la propuesta energética del gobierno) y hasta el cierre de la sesión de este lunes, muestra una erosión más pronunciada al compararlo con las principales monedas emergentes.
 
 
Segundo, la prima de riesgo soberano de México se ha deteriorado en el mismo periodo en magnitud más pronunciada que buena parte de sus referentes emergentes (CDS a cinco años ha observado un retroceso de 12 por ciento en su nivel).
 
 
Tercero, el diferencial de tasas de interés gubernamental de largo plazo (10 años) entre México y EU se ha incrementado en la última semana (a 349 puntos base desde 326pb), comportamiento contrario a la experiencia de principios de este año con la primera fase del proceso de reformas (compresión significativa).
 
 
Cuarto, el índice de capitalización bursátil local (en dólares) ha acumulado en el periodo referido un retroceso de 5.8%, contrastando con un moderado avance de 0.7 por ciento en la referencia agrupada de plazas emergentes.
 
 
Así, el actual contexto tanto local como internacional parece traducirse en un saldo negativo en el comportamiento reciente de las principales variables financieras locales. Dicho de otra forma, una lectura constructiva asociada a la continuación de esfuerzos de cambio estructural a nivel local podría estar eclipsada por otro factor o grupo de factores.
 
 
Sin duda, la proximidad de la publicación de las minutas de la reunión de la Fed de julio pasado (por liberarse el 21 de agosto) y la reunión de la Fed en Jackson Hole (calendarizada para el 22-24 de agosto) parece establecer el marco propicio para que los mercados se encuentren expresando una renovada incertidumbre ante la posible desaceleración en el ritmo de compra de activos de la Fed en el corto plazo.
 
 
La marcada mejoría en nuestro indicador de sorpresas económicas en EU parece reforzar nuestra previsión de que la Fed optará por desacelerar su ritmo de compras a partir de septiembre y con esto modificar el panorama de abundante liquidez financiera, que hasta hace poco motivaba importantes flujos de inversión hacia plazas emergentes.
 
 
Así, la anterior previsión, sumada al detrimento de los fundamentales del bloque emergente y, en específico, el reciente deterioro de las perspectivas de crecimiento económico local parecen explicar mejor el comportamiento reciente de las principales variables financieras locales.
 
 
Desde luego, una lectura negativa respecto al contenido y/o alcance de las reformas energéticas recientemente propuestas o, en su defecto, a su probabilidad de aprobación parecería ser otra explicación válida para el sesgo negativo en el comportamiento de las variables citadas. No obstante lo anterior, por el momento asignamos una probabilidad minoritaria a esta opción dada la temprana fase en el proceso de discusión.
 
 
 
Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex.
 
 
 
Twitter: @joelvirgen